Desde Cuenca se avecina la más reciente producción discográfica de esta banda que tiene como líder a José Orellana (voz, guitarra), quien encabeza este nuevo comienzo para el proyecto.

La Madre Tirana (@la_madre_tirana) publicó el pasado viernes un álbum de estudio que enfatiza un fresco reinicio luego de haber presentado tres discos homónimos que fueron numerados en orden cronológico: La Madre Tirana I (2016), II (2017), III (2019); teniendo como identidad el rock y el folk, incorporando de forma ocasional ciertos teclados; sin embargo, La ira de la nueva era cuenta con la presencia preponderante de sintetizadores, drum machines, moduladores y una voz característica e inconfundible que se moldea a estos elementos.

Producido por Santiago Salazar (@santiagosalazarsound), este trabajo se compone por doce canciones que destilan energías ochenteras que van de la mano de estilos similares al dream pop, el shoegaze, entre otros; aunque temas como Curitas y Espejismo reflejan la esencia conocida de La Madre ante sus seguidores. Vale la pena mencionar que Juego de espadas II muestra una estética moderna que coquetea con el trap y géneros similares. Por otra parte, cerca del final se encuentran sonidos más cálidos y acústicos, como en Solara y Calina, mientras que con ligeros matices de rock, Caballos desbocados es el cierre ideal para este ecléctico álbum que muestra influencias de distintas épocas y una nutrida variedad sonora.

José Orellana, líder la banda cuencana La Madre Tirana. Foto: cortesía

La Madre Tirana es la representación clara de artistas a los que hay que seguirles el paso (como se lo ha hecho en esta columna) sin lugar a duda, ya que pueden aparecer con lanzamientos como este, que de manera conceptual llevan a los oyentes a comprender el motivo de un título como La ira de la nueva era, en el que hay un interesante cambio que marca el inicio de una etapa más madura y experimental en una trayectoria que todavía no alcanza su pico. (O)