Para los antiguos prologuistas del siglo XVII, el único problema de Primero Sueño, obra cumbre de la literatura novohispana, “era que estaba escrita por una mujer”, y es que su autora, sor Juana Inés de la Cruz, ha sido etiquetada en la historia como “alma abstracta” para negar su feminidad, explica el especialista en la Décima Musa, Jorge Gutiérrez.