En 2013 decidieron formalizar lo que ya venía latiendo con fuerza: una admiración compartida que necesitaba nombre propio. Así nació Ecuador Sanzero, un club que no solo reúne seguidoras de Alejandro Sanz, sino mujeres que han construido una historia común alrededor de sus canciones. Más de una década después, siguen juntas, atravesando etapas distintas, pero unidas por la misma banda sonora.

“Todas nos conocemos desde antes de ser mamás. Llegamos solas a agruparnos, desde que había Blackberry. Empezamos a ser parte de un club, pero era manejado de forma internacional desde Argentina. De esa época nos mantenemos tres en la agrupación actual”, relata Verónica Regalado.

En 2010 se conocieron las tres primeras integrantes: Zoila Chávez, Bertha Cevallos y Regalado, hasta que decidieron crear la actual agrupación bajo el nombre actual. Diecinueve de ellas son las fanes más activas, no solo en épocas de conciertos, sino durante los 365 días del año. Se mantienen conectadas por su grupo de chat en WhatsApp –donde los stickers favoritos son los de Sanz– y por las plataformas digitales, pendientes de cada movimiento del cantautor.

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Parte de las integrantes del club de fans Ecuador Sanzero, que año a año acompaña al artista en sus conciertos. Foto: José Beltrán/ EL UNIVERSO Foto: José Beltrán

Antes que las redes sociales facilitaran la promoción, detalla Jenny Fernández, ellas ya trabajaban en silencio. En los primeros años eran quienes llamaban a las radios, solicitaban las canciones e insistían para que sonaran los estrenos. En la práctica, eran un equipo de difusión artesanal impulsado únicamente por convicción.

Fernández, por ejemplo, reconoce que su amor hacia el artista empezó cuando tenía 9 años, pero lo hizo público a las 11, cuando ya pegó pósters en su dormitorio y empezó a coleccionar artículos sobre él (libros, perfumes, discos, libretas, que ahora guarda con cuidado y en perfectas condiciones. Incluso, aunque mañana estará en el show de Guayaquil, ayer también lo vio desde la primera localidad en Quito.

Guayaquil, 13 de Febrero del 2026 Vida y Estilo: Entrevista Club de fans de Alejandro Sanz; Hotel Radisson. Foto: José Beltrán/ EL UNIVERSO Foto: José Beltrán

En cada visita del español al país hay un ritual que no se negocia: recibirlo con flores ecuatorianas. Es su forma de decirle: “Estamos aquí”, con identidad propia, de conectar la sensibilidad de sus letras, detalle que se ha convertido en su sello en cada llegada.

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“Cada vez que anuncia gira, empezamos a trabajar en la sorpresa que le vamos a dar. Logramos incluso que durante un show en Colombia nos firmara la bandera de Ecuador. Y cuando llega al país, le hemos obsequiado un ramo de flores en forma de guitarra de tamaño real, un arreglo de rosas como si fuera un piano”, refiere Regalado. Ella rememora la ocasión en que pudo abrazarlo. “Aún recuerdo con exactitud el aroma de su perfume”, dice.

Este año, la sorpresa prefieren no revelarla para poder sorprenderlo cuando llegue al Puerto Principal. “Él nos ha recibido muy bien cada vez que hemos estado frente a él. Siempre hemos sido respetuosas de su espacio”.

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Stefanie Obregón sigue a Sanz desde su adolescencia. La primera vez que lo vio en concierto fue como resultado de su petición de regalo de graduación. “Lo vi en el 2010, pero no era parte de ningún club entonces; después buscando en redes sociales las contacté. Desde ahí, después de una entrevista para comprobar que era una verdadera fan, estoy con ellas”, cuenta.

No cualquiera ingresa al grupo, recalca Diana Estacio, y menos en las semanas previas a un concierto, cuando aparecen mensajes de última hora. La admisión no es automática ni responde al entusiasmo pasajero, sostiene Estacio.

Revisan con atención los perfiles, confirman que exista un vínculo real y sostenido con la música del artista. “No se trata de excluir, sino de proteger lo que se ha construido por más de una década”, menciona Estacio, quien agrega además que la música de Sanz la ha acompañado y sostenido durante una etapa frágil de su salud. “Yo me uní luego de un concierto. No era lo mismo ir sola, pero estar juntas mientras gritamos, saltamos, cantamos todas las canciones... Nosotras solamente entendemos lo que sentimos en ese momento”.

Listas para Guayaquil

Para su segunda fecha en Ecuador con la gira ¿Y Ahora Qué? ya están preparadas. Tienen listas sus camisas con el logo del tour, en el que incluyen el nombre del club y en el que destacan que son fams.

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No solo siguen una carrera artística: comparten códigos, rituales y afectos que se sostienen en el tiempo. Sus hijos y parejas también disfrutan del repertorio y las acompañan, en ocasiones, a los espectáculos. “Después de los conciertos compartimos los videos, las fotos, todo lo que hicimos durante la actuación”, agrega Fernández. (E)