Isabel II se presentó por sorpresa el martes en la inauguración de una línea de metro londinense que lleva su nombre, una nueva aparición pública pese a sus problemas de movilidad antes de las celebraciones por sus 70 años de reinado.
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Vestida con un traje amarillo y un sombrero a juego, la reina, de 96 años, apareció sonriente y apoyándose en un bastón, junto a su hijo menor, Eduardo.


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Isabel II se presentó por sorpresa el martes en la inauguración de una línea de metro londinense que lleva su nombre, una nueva aparición pública pese a sus problemas de movilidad antes de las celebraciones por sus 70 años de reinado.