La temporada festiva no termina hasta que uno se sirve la última taza de chocolate caliente, pero esta vez acompañado de la infaltable rosca de reyes. La tradición que se recuerda cada seis de enero, y que conmemora la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús, trae este bocadillo de gran tamaño que estará disponible incluso más allá de la especial fecha en los hoteles de Guayaquil.