Emily Nkhana, una agricultora del norte de Malawi, solía desechar las bananas demasiado maduras o simplemente dejaba que se pudrieran, pero ahora ha encontrado un uso rentable para ellas: hacer vino.
Publicidad
El calor extremo estaba provocando que las bananas maduraran demasiado rápido.


Publicidad
Emily Nkhana, una agricultora del norte de Malawi, solía desechar las bananas demasiado maduras o simplemente dejaba que se pudrieran, pero ahora ha encontrado un uso rentable para ellas: hacer vino.