Cuando en un restaurante todo fluye bien al mes de su apertura, así esté con mesas llenas, significa que hay algo bien pensado atrás de la cocina. En Macca, una nueva propuesta, el servicio estuvo impecable. Su chef, José Arellano, tiene ya algunos éxitos a su haber, luego de inaugurar la cocina de Vento hace algunos años y de su exitosa incursión con Comal, la mejor taquería del país.

Conceptualmente, Macca es un bistró. El chef explica que su propuesta intenta guardar raíces de cocina francesa, algo más moderna que la típica que tenemos en mente cuando pensamos en esta gastronomía, aunque a mí me pareció más ecléctica, si bien en sus salsas se reconoce este fondo francés.

Tiene un menú bastante completo, pasando por interesantes platos para compartir, pastas, carnes, pescados, arroces y un sinnúmero de opciones más que hacen de la experiencia algo enriquecedor.

Como buen bistró, es un lugar pequeño, acogedor, con un área exterior. Está ubicado en Los Arcos Plaza, en el km 1,5 de la vía Samborondón.

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Recomiendo visitarlo en la noche. Su terraza, con iluminación bien lograda, ofrece una combinación de salas lounge y mesas que invitan al comensal a una larga y distendida sobremesa.

Comenzamos con pulpo a la parrilla en adobo de tomates asados, con puré de arvejas. Exquisito, con perfecta cocción. El tartar de lomo fino con pan casero en mostaza Dijon fue uno de los mejores platos. Bien logrado. El tartar es un plato que me encanta. Sus primeras referencias datan de tan atrás como el siglo XII, pero probablemente comenzó a hacerse incluso antes, durante el Imperio mongol. Parece muy fácil: carne picada cruda, pero es un verdadero arte marinarla bien.

Le boeuf tataki fue un buen plato. Delicado y fino. Láminas de lomo con una emulsión de soya, cítricos y mantequilla noisette, o mantequilla quemada.

El lomo fino de res en salsa bordelesa con puré de papa con trufa negra es también uno de los platos que recomendamos pedir.

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El robalo a la parrilla con salsa vierge fue de primera calidad, y el estupendo arroz meloso de camarones que lo acompaña es probablemente lo mejor de la casa.

Para el fin de semana del Día del Padre, el restaurante ofrece un menú de degustación, y sus planes son incorporar este tipo de propuestas recurrentemente. Es un sitio agradable para ir en grupo, compartir y disfrutar de un bar con buena variedad de licores. (O)