Un par de sillas, que en la enorme rotonda se ven perdidas y sublimes a la vez; en el centro, una escultura monumental. En las próximas semanas, los trabajos de cera del suizo Urs Fischer se deformarán por el calor y se convertirán en nuevas obras de arte.

La obra está debajo de la cúpula de cristal de 40 metros de altura del nuevo museo parisino del multimillonario francés François Pinault, que abrió sus puertas oficialmente el 22 de mayo. Se espera que la metamorfosis de las esculturas en cera se complete a más tardar en seis meses.

El nuevo palacio de arte de Pinault, de 84 años, se encuentra en la antigua Bolsa de Comercio. Por eso lleva el nombre, algo extraño, de Bourse de Commerce - Pinault Collection y se ubica entre el Louvre y el Centre Pompidou. Juntos conforman una especie de milla de los museos parisina.

Pero no solo la ubicación es exclusiva. El astro japonés de la arquitectura Tadao Ando vinculó de una manera elegante lo antiguo con lo moderno. Para ello utilizó hormigón y la forma geométrica del círculo y privilegió elementos de su arquitectura minimalista.

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Una vista de las galerías del siglo XIX y la impresionante pintura panorámica de 1.400 metros cuadrados que representa los cinco continentes, en la rotonda bajo la cúpula de cristal del museo Colección Pinault en París. Foto: Sabine Glaubitz

Así, Ando, de 79 años, montó en el edificio circular con elementos de estilo que se remontan al siglo XVI, y que en parte está bajo protección como monumento, un cilindro de concreto de 30 centímetros de grosor y de nueve metros de altura. Una estructura que recuerda a las matrioshkas rusas, esas muñecas de madera que se caracterizan por albergar una dentro de otra.

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El cuerpo de hormigón tridimensional es la única inspiración modernista. Se encuentra bajo la cúpula de cristal de 40 metros de altura y parece una membrana, que delimita el espacio interior y exterior y a la vez vuelve a vincular a ambos.

Y es que, en el interior del cilindro, la mirada inevitablemente se va hacia las alturas: hacia las galerías del siglo XIX y la impresionante pintura panorámica de 1.400 metros cuadrados que representa los cinco continentes.

El museo Colección Pinault, inaugurado en mayo en París, está ubicado entre el Louvre y el Centre Pompidou. Foto: Sabine Glaubitz

Alrededor del cilindro de concreto serpentea una escalera, que lleva a las galerías de la primera planta. Pero el cilindro no solo sirve de acceso a las obras de arte: es una experiencia única de la arquitectura del edificio.

La magnífica cúpula de cristal -la estructura de metal más antigua de Francia (1812)- es un maravilloso manantial de luz, que de acuerdo a la hora del día genera grandiosos juegos de sombra en la rotonda. El cilindro que está debajo es la primera de las diez salas de exposición, en la que actualmente las esculturas de cera de Fischer esperan su metamorfosis.

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De los alrededor de 13.000 metros cuadrados de superficie total, cerca de 7.700 están accesibles al público y 3.000 están dedicados a exposiciones. En el sótano, hay un auditorio con más de 250 plazas y una black box, un gran espacio oscurecido para instalaciones.

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Pinault planeaba un museo que pareciese una nave espacial sobre el agua, pero ante la burocracia francesa, abandonó el proyecto. Foto: Sabine Glaubitz

La pasión por el arte del multimillonario francés, que en su momento encabezó un gigantesco imperio del lujo y de la moda con marcas como Gucci, Yves Saint Laurent y Balenciaga, se remonta a principios de los años 70. En la actualidad, su colección de arte abarca unas 10.000 obras, de las cuales unas 200 se mostraron en la inauguración.

Muchas se pueden ver por primera vez. Entre las peculiaridades hay 40 trabajos de David Hammons. Nunca antes se mostraron tantas obras del artista afro-americano en Europa, dijo Martin Bethenod, director general del nuevo museo. La última sala de exposición abarca pinturas y esculturas de los artistas alemanes Thomas Schütte, Martin Kippenberger y Florian Krewer.

La ciudad de París le otorgó a Pinault los derechos para utilizar el edificio por 50 años. Los costos de refacción y renovación los financió él: más de 160 millones de euros (unos 195 millones de dólares). La renovación, al parecer, se llevó el 30 por ciento del presupuesto. La fachada exterior de 1889 tuvo que ser limpiada, la magnífica cúpula de cristal, restaurada, al igual que la pintura panorámica.

El multimillonario francés tuvo que esperar mucho tiempo hasta poder realizar su museo parisino. Ya en 2005 quería levantar un templo del arte en la capital francesa con una colección de obras de Damien Hirst y Jeff Koons. En aquel entonces estaba previsto como lugar de emplazamiento la Ile Seguin, una isla del Sena en el oeste de París.

Pinault planeaba un museo que pareciese una nave espacial sobre el agua. Pero ante la burocracia francesa, abandonó el proyecto. En vez de eso, abrió dos fundaciones de arte en Venecia: el Palazzo Grassi en el 2006 y la Punta della Dogana en 2009. E hizo reformar ambos espacios por Ando.