A diferencia de sus apariciones anteriores, lo desplegado en ‘libreto imposible’ del guayaquileño Roberto Noboa Vallarino no conforma un conjunto homogéneo de pinturas, sino más bien una colección de impulsos muy diversos que se encuentran actualmente motivando al artista.

Por eso, fue la muestra elegida por el proyecto N.A.S.A.L. para conmemorar su segundo aniversario en la Perla del Pacífico, ubicados en Puerto Santa Ana (Santana Lofts, local 1).

“Ancladas en una figuración de índole especulativa, estas pinturas -sin embargo- destilan distintos estados anímicos. Algunas invocan espacios oníricos, donde el ensueño deriva en melancolía (Noche azul de febrero, 2022); en otras detectamos personajes durmientes que forman parte, en cambio, de comparsas delirantes y confusas, psicológicamente cargadas (Un libreto imposible, 2022); mientras que en otras la confrontación con ciertos animales resulta intrigante o potencialmente ominosa (Búhos y perros, 2022)”, detalla el texto curatorial, a cargo de Rodolfo Kronle Chambers.

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A la izquierda: 'Un conejo por cada día', óleo, acrílico y felpa sobre lienzo) y 'El libreto imposible (imposible filmar si todos duermen; Dormían, pero filmaban en sueños)', óleo, acrílico y collage sobre lienzo.

El proceso del artista, graduado de la Universidad Clark, es fundamentalmente desenvuelto: “Tengo una idea de lo que quiero... pero conforme los voy haciendo los personajes me pasan cierta energía, o comienzan a sugerir ciertas cosas de lo que puede estar alrededor de ellos”, comenta.

Según explica Kronfle, en la exposición destacan ciertos elementos como diamantes (un prominente leitmotiv en este show), vórtices de energía, personajes que intentan registrar lo que ocurre con cámaras, o la presencia protagónica de conejos.

Tragedia de lo inalcanzable I. Técnica mixta sobre cartulina, 2022. Foto: Ricardo Bohorquez

“Estos símbolos no suelen ser, a su vez, planteamientos repentinos en su obra, sino que emergen eventualmente con mayor fuerza luego de -a veces- haber hibernado por años”, continúa su curador. “Para reforzar este punto relativo a los procesos dilatados que caracterizan su trabajo, hemos incluido una pintura bastante gestual y expresiva del 2020 (Un conejo por cada día, 2020-2021), donde aquellos animales se entreveran en una compleja superficie que incluye una trama de franjas geométricas”.

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Asimismo, lo autobiográfico, la vida interior, las aficiones, o el impacto de imágenes que se fijan en la infancia, son el vehículo a través del cual Noboa articula observaciones de rango existencial sobre los seres humanos.

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Abierta de miércoles a sábado, de 16:00 a 20:30. Entrada libre. Santana Lofts, local 1.