No se necesita ser una mujer en circunstancias extraordinarias para abrirse paso en sus ambiciones personales y profesionales. La muestra ‘Irruptoras: Mujeres en la Universidad Central del Ecuador’, que se inauguró este miércoles 10 de agosto en la capital, pone sobre la mesa una investigación histórica, de corte exploratorio, que busca romper con algunos mitos alrededor de la figura de Matilde Hidalgo, a quien se le atribuye ser la primera mujer que ingresó y terminó la universidad y la primera en ejercer el voto.

Sin embargo, lejos de restarle méritos, la exposición pretende acercarla a otras mujeres y figuras colectivas que libraron su propia lucha por ganar nuevos derechos y oportunidades para su género y que pueden servir como inspiración para los actuales colectivos feministas.

Nosotros sabemos que desde finales del siglo XIX había mujeres estudiando en la Universidad Central en escuelas anexas como Obstetricia o Boticaria, y cuando Matilde ingresó a la U. Central tuvo 20 compañeras mujeres que ya habían sido admitidas previamente e incluso vivió en un internado con 19 de sus compañeras”, relata Susan Rocha, directora ejecutiva del Sistema Integrado de Museos y Herbarios, quien considera que el peligro de elevar sobrehumanamente a personajes como Matilde es convertirlos en un relato que roza lo ficticio, como el caso de Abdón Calderón, apodado ‘el héroe niño’.

La investigación previa a la muestra surgió a propósito de conmemorar los 100 años desde que Matilde obtuvo su título en Medicina, meta que alcanzó como Licenciatura en 1919, pero pronto se convirtió en una oportunidad para recoger otras historias y testimonios en esa evolución de la universidad pública ecuatoriana a favor de la mujer.

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“Es importante no pensar en Matilde como la única figura o la única heroína dentro de esta historia, sino pensar en todas aquellas mujeres que, incluso de manera anónima, participaron en procesos de transformación dentro de la Universidad Central y, en general, dentro de la universidad pública en Ecuador, abriendo espacios para, por ejemplo, la inserción de las mujeres en determinadas carreras y facultades que desde el siglo XIX habían estado reservadas para hombres”, comenta Ana Rosa, coordinadora del Museo Universitario (MUCE), sitio que albergará la exposición.

Fotografías de mujeres en espacios, eventos y organizaciones universitarias en los años sesenta y setenta. En la imagen de mayor formato se observa a Margarita Velasco, directora del Observatorio Social del Ecuador, quien estudió Enfermería en la Universidad Central. Colección: Área Histórica del Centro de Información Integral de la Universidad Central del Ecuador. Fotografía: Christian Balseca

Asimismo se recoge la participación de la mujer en otros contextos como la esfera pública, la militancia y el activismo, en años más recientes. “Es importante dejar de pensar además en esa suerte de mitificación de las luchas de las mujeres y considerar que también son procesos que están llenos de contradicciones. Que no siempre, por ejemplo, vamos a observar un perfil impoluto de una mujer feminista perfecta, sino que fueron mujeres que también atravesaron muchas dudas, que cometieron errores, que ensayaron cosas que no funcionaron y eso también es parte de la historia”.

Los testimonios que pudieron ser recogidos a mujeres a partir de la década del sesenta, explica Rocha, se posicionan dentro de la muestra como una contramemoria que permite cotejar los datos de esas entrevistas frente a la información provista por las fuentes oficiales de ese tiempo.

"Escuela de enfermeras: donde la mujer encontrará un porvenir hermoso y provechoso". Montaje con objetos utilizados en las carreras de Enfermería, Farmacia, Obstetricia y Medicina de la Universidad Central del Ecuador, entre 1920 y 1950. Estas carreras fueron las primeras en recibir mujeres, así como Pedagogía. Colección: Museo de Enfermería Iralda Benítez de Núñez y Museo Universitario MUCE.

Es una dinámica que es compleja de ver porque no siempre es lineal. No hay un punto donde se diga que este día cambió todo. Pero sí, por ejemplo, cuando las mujeres ingresaron a las ciencias duras nos enteramos, cuando hicimos entrevistas, de que no había baños para ellas y que tenían que caminar dos o tres facultades para lograr ir al baño, porque nunca se pensó que una mujer podría estudiar Ingeniería”, detalla. “Se trata de ver también esas dinámicas y contradicciones, porque así como había mujeres que salían a protestar, también había mujeres conservadoras, y no es que esté mal lo uno o lo otro, sino que simplemente nos permite ver que hay una complejidad y una diversidad”.

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La investigación contempla además la publicación de un libro, una novela gráfica, la proyección de tres microdocumentales, una canción original y una obra site specific con el proyecto denominado Magnolias: cultivando la memoria.

La muestra puede visitarse hasta diciembre de este año, de lunes a viernes, en horario de 09:30 a 16:30, en el Museo Universitario (MUCE). Entrada libre. (I)