Como las palabras «cebo» y «sebo» se pronuncian igual, hay que poner atención al contexto para usarlas correctamente.

«Cebo» procede del latín cibus (alimento, comida). Su primera acepción se refiere a la ‘comida que se da a los animales para alimentarlos, engordarlos o atraerlos’. Ejemplo: El cebo tiene bien gorditos a los cerdos.

«Sebo» surge del latín sebum (sebo, grasa). Tiene los sentidos de ‘grasa sólida y dura que se extrae de algunos animales, y que sirve para elaborar diversos productos, como velas y jabones’; ‘materia grasa sólida segregada por algunas glándulas de la piel’; ‘gordura’. Ejemplos: El sebo se usaba para lubricar las bisagras de las puertas. Seborrea es el exceso de sebo en la piel. Antes de cocer las piezas de ternera, elimine el sebo.

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Estos significados no están ligados explícitamente, pero se relacionan de manera tácita: cebo (alimento, engorde); sebo (grasa, gordura). Otro sustento es que el adjetivo «gordo», que tiene vínculo con ‘engorde’ y ‘engordar’ (primera acepción de «cebo»), es sinónimo de «sebo», con ese.

Al margen de esta aproximación semántica, si se desea mencionar el alimento que se da a los animales para que engorden, hay que escribir «cebo», con ce. Pero si se quiere referir a la grasa o manteca que resulta de la sobrealimentación o engorde, hay que usar «sebo», con ese. (F)

Fuentes:

Diccionario de la lengua española (versión electrónica) y Diccionario de americanismos (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española; Para escribir bien en español, claves para una corrección de estilo (2010), de María Marta García Negroni.