El escritor cañarense Eliécer Cárdenas Espinoza falleció la mañana de este domingo debido a causas que aún no son reveladas por sus familiares. Cárdenas, de 71 años, recibió varias distinciones por su labor cultural y publicaciones, entre ellas el Premio Nacional Casa de la Cultura Ecuatoriana y el Premio de Novela Diario “El Universo”.

El sorpresivo fallecimiento de Cárdenas dejó consternados a quienes lo conocieron de cerca. Uno de esos amigos entrañables fue Adolfo Parra, quien con el paso de los años se convirtió en su colega. Se conocieron hace más de 50 años en la dirigencia estudiantil.

Parra estudiaba en La Salle y Cárdenas en el Benigno Malo. Luego se encontraron en la Universidad de Cuenca y compartieron clases y charlas sobre el pensamiento político de izquierda, que, según Adolfo, fue su tendencia de vida.

Como una persona cercana lo recordará, como un apasionado por las letras, tanto en la literatura como en el periodismo; pero también como alguien al que le gustaba motivar a los jóvenes para que mantuvieran su pensamiento crítico y revolucionario.

Era común verlo caminar por las calles del centro histórico de Cuenca para llegar a su oficina y, hasta antes de la pandemia, a la Dirección de la Biblioteca Municipal. Eso demostraba su sencillez y franca personalidad, a pesar de sus grandes logros literarios. También fue designado como el Cronista Vitalicio del Cantón Cuenca, por parte de la Municipalidad. Asimismo, fue presidente de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay y de la Unión de Periodistas del Azuay (UPA).

Su trabajo incluyó la escritura de obras de teatro, libros infantiles y novelas. La más representativa fue Polvo y ceniza, que le valió el Premio Nacional Casa de la Cultura Ecuatoriana en 1978 y que luego fue llevada al cine por el director César Carmigniani.

La última actividad pública en la que participó fue el viernes pasado, durante el conversatorio previo al lanzamiento del libro El hijo del sastre, del escritor Juan Castanier Muñoz.

Los restos mortales de Eliécer Cárdenas se velarán en la ciudad la tarde de este domingo, por decisión de sus familiares. (I)