Extendido sobre 280 metros cuadrados, con 1.750 figuras —650 de ellas en movimiento—, ríos, cascadas, nieve y sonido ambiental, el pesebre expuesto en la Basílica del Voto Nacional, en Quito, se alza como el “más grande de Sudamérica” y como una experiencia que desborda fe, creatividad y asombro.