Un monstruo que se muere de soledad. Una mujer creada para acompañarlo que decide no aceptar el destino trazado. Y un Chicago de los años 30 convertido en escenario de crimen, deseo y revolución cultural.
Con esos elementos, ¡La Novia! se estrenó este jueves 5 de marzo en cines de Ecuador, apostando por una versión intensa, visceral y provocadora del clásico mito.
Publicidad
Escrita y dirigida por Maggie Gyllenhaal, la película reimagina la historia inspirada en La novia de Frankenstein (1935), basada en la novela Frankenstein de Mary Shelley (1818). En esta nueva versión, un solitario Frankenstein, interpretado por Christian Bale, viaja al Chicago de 1930 para pedirle a la Dra. Euphronious (Annette Bening) que le cree una compañera. Juntos devuelven la vida a una joven asesinada y nace La Novia, encarnada en el filme por la actriz Jessie Buckley.
A partir de ahí, la historia se desborda: asesinato, posesión, persecución policial, con el detective Jake Wiles (Peter Sarsgaard), y un movimiento cultural salvaje y radical se entrelazan con un romance explosivo entre dos seres fuera de la ley. El elenco se completa con Jake Gyllenhaal y Penélope Cruz.
Publicidad
Bale describió a su personaje como un ser marcado por la culpa y el aislamiento. Frank ha vivido con una “dolorosa soledad” debido al remordimiento y al dolor por “los terribles crímenes que cometió como este gigantesco niño con el peor padre de la historia”.
Buckley asumió un reto particular al interpretar a Ida / La Novia / Mary Shelley. “Fue todo un viaje vivir con estas tres voces dentro de mí, pero fueron esenciales para que este personaje, la Novia, se descubriera a sí misma en su totalidad”, confesó.
Ambos reflexionaron sobre el “monstruo” interior. Bale sostuvo: “Disfruto tenerlos... Y creo que también es esencial, ¿no? Porque la vida se convierte en una farsa… en lugar de aceptar que todos tienen un caos y una especie de necesidad de, ya sabes, Dionisio dentro de ellos, y eso es lo que abrazan”. Buckley agregó: “Aunque intentes reprimir al monstruo, resulta que, si solo vives una vida mundana, hay pequeñas válvulas... de ahí proviene la monstruosidad”. Y recordó una frase clave del texto original: “Soy malicioso porque soy miserable”.
Pero este enfoque de la directora en personajes femeninos complejos no es nuevo. Como actriz, Gyllenhaal tuvo un papel revelación en Secretary (2002), donde interpretó a una joven problemática que inicia una relación sadomasoquista con su jefe. Y en 2021 debutó como directora de largometrajes con The Lost Daughter, centrada en los sentimientos tabú que algunas mujeres experimentan en la maternidad, trabajo que la llevó a ser nominada al Óscar como guionista.
Ese hilo conductor de mujeres que viven fuera de los límites convencionales se extendió en ¡La Novia!, donde el personaje creado para acompañar al monstruo se rebeló contra el camino que le fue impuesto. Es por eso que su cinta combina una historia de amor, aventura criminal y números musicales surrealistas, con temas de fondo como la violencia sexual, el poder femenino y la transgresión. (E)