La Berlinale dio inicio este jueves 12 de febrero a su 76ª edición en Berlín, marcada por el comienzo de las actividades oficiales del jurado internacional y por un mensaje claro sobre el papel del cine frente a la política, expresado por su presidente, el cineasta alemán Wim Wenders.
La 76ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín se inauguró oficialmente esta tarde con la proyección de No Good Men, de la cineasta afgana Sharbanoo Sadat.
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A partir del viernes, el jurado internacional, presidido por Wenders y compuesto por Ewa Puszczynska, Min Bahadur Bham, Bae Doona, Shivendra Singh Dungarpur, Marcus Green y HIKARI, deberá deliberar sobre las 22 películas que compiten por los Osos.
Durante la rueda de prensa de presentación del jurado, Wenders defendió que el cine debe mantenerse al margen de la política y actuar como un contrapeso. “Nosotros somos el contrapeso de la política. Somos lo contrario de la política”, afirmó, al subrayar que el trabajo de los cineastas no es el de los políticos.
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En ese sentido, sostuvo que “las películas pueden cambiar el mundo, pero no en el sentido político”, y aseguró que “ninguna película ha cambiado realmente la opinión de ningún político”. Sin embargo, destacó que el cine sí puede influir en la forma en que las personas entienden cómo quieren vivir sus vidas, al situarse en las discrepancias entre la ciudadanía y los gobiernos.
“El cine tiene un poder increíble para ser compasivo y empático. Las noticias no son empáticas. La política no es empática. Pero las películas sí lo son. Y ese es nuestro deber”, añadió el realizador, quien remarcó que el cine permite comprender el sufrimiento y las aspiraciones de las personas más allá de lo que muestran las noticias.
La rueda de prensa también incluyó un momento de tensión tras una pregunta de un periodista que cuestionó a la Berlinale por mostrar solidaridad con Irán o Ucrania, pero no con Palestina. Ante ello, la productora polaca Ewa Puszczynska, integrante del jurado, calificó la pregunta de “injusta” y defendió que “las películas son sobre empatía”.
“Hacernos esta pregunta es un poco injusto (...) porque por supuesto intentamos hablar con la gente, con cada uno de los espectadores y hacerles pensar. Pero no podemos responsabilizarnos de cuál será su decisión, si será la decisión de apoyar a Israel o la decisión de apoyar a Palestina”, señaló, antes de agregar que “hay muchas otras guerras en las que se comete genocidio y no hablamos de eso”.
La directora del festival, Tricia Tuttle, intervino también para destacar el impacto transformador del cine. Se definió como “la prueba viviente de que el cine puede cambiarte” y afirmó que esto ocurre porque permite comprender el punto de vista de otras personas, algo que, según dijo, “es muy difícil de hacer sólo a través del diálogo”.
Wenders destacó además que formar parte del jurado de la Berlinale es una experiencia distinta a la de otros festivales, ya que ofrece una visión más amplia del mundo. “Pueden estar seguros de que en ningún otro lugar del mundo verán tanta variedad como aquí, en la Berlinale”, afirmó, al señalar esta diversidad como una de las principales fortalezas del certamen. (E)