Por Martha Belén Ortiz Celi
Nutricionista Clínica /Chef en Gastronomía Nutricional

Tanto el sobrepeso y la obesidad conviven con la desnutrición en Latinoamérica y representan un serio problema de salud pública. Se ha validado en múltiples estudios que existe un porcentaje de adecuación inadecuado de los macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas) ingeridos a diario administrados por los padres a sus hijos, reflejado en una dieta monótona, de baja calidad, que conlleva a un bajo contenido de micronutrientes: vitaminas y minerales, y con tendencia a la malnutrición ya sea por exceso (sobrepeso y obesidad) o deficiencia (desnutrición).

Según la Organización Mundial para la Salud (OMS), la obesidad se define como una acumulación anormal y excesiva de grasa corporal producto de la vida sedentaria y de una dieta de alta densidad calórica. Desde siempre este padecimiento propicia la aparición de trastornos metabólicos tanto en adultos como niños.

Por lo que no es bueno pensar que un niño bajo la categoría de “gordito” es saludable, pues muchos padres se alegran de tenerlos en esas condiciones o piensan que no sucederá mayor complicación por tener una corta edad pensando en que sus órganos lo van a resistir.

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Siempre explico a quienes asisten a mi consulta que puede generar múltiples complicaciones en la salud de los pequeños como es la resistencia a la insulina, hiperglucemia generando diabetes tipo 2 desde la infancia, alteración en la presión arterial y afecciones hepáticas por lo que es de vital importancia llevar a cabo tratamientos nutricionales para detener su progreso o cumplir con medidas de prevención de manera rápida y oportuna tales como el consumo de alimentos sanos como frutas y verduras; así como controlar la cantidad de comida a ingerir, evitando productos que contengan altos índices calóricos y realizar actividad física.

Con el fin de concienciar a los padres a evitar el exceso de peso, a continuación les otorgo pautas prácticas para quienes padecen de sobrepeso y obesidad:

  • Realizar 3 comidas principales en la cual incluyan una sola fuente de carbohidrato complejo, proteína y ensaladas frescas a elección.
  • Evitar sopas como caldos de hueso y aquellas que poseen más de 2 carbohidratos por ejemplo papa y fideo. Si prepara sopa, que sean solamente de hojas verdes y legumbres de 2 a 3 veces por semana.
  • Las frutas son opciones ideales de snacks a media mañana o tarde, procurar que sean ofrecidas en su estado natural cualquiera de ellas. Evitar batidos, coladas y jugo.
  • Generar el hábito de la actividad física con un horario entre semana gradual iniciando con 30 min. No se conforme con la clase que recibe de educación física en la escuela.
  • Hidratación constante, muchas veces la ansiedad por comer es sed no visible.

Por otra parte el bajo peso de larga data desencadena el aparecimiento de la desnutrición infantil, la cual afecta directamente al desarrollo intelectual de los niños al interferir con su salud, sus niveles de energía y crecimiento. Es por ello que la desnutrición no se debe considerar únicamente un problema de salud sino un impacto que afecta el desarrollo social y
económico del país.

En Ecuador según la ENSANUT ECU 2012, 1 de cada 4 niños y niñas menores de 5 años sufre desnutrición crónica. La situación es más grave para la niñez indígena: 1 de cada 2 niños la padece y 4 de cada 10 presentan anemia.

Además, los niños con desnutrición crónica durante los primeros dos años de vida y que aumentan de peso rápidamente en la niñez corren más riesgo de contraer enfermedades crónicas en el futuro como la hipertensión arterial, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

En el origen de las causas básicas se incluyen factores sociales, económicos y políticos como la pobreza o la falta de educación. En vista de que es un problema que debe ser erradicado, les comparto que pueden hacer en sus casas para mejorar esta condición:

  • Realice de 5 a 6 tomas de comida al día pudiendo ser 3 principales y hasta 3 refrigerios adicionales; ofrezca opciones como leche, yogurt, queso, huevo, frutos secos, frutas y combine con buenos procesados como pan integral, panes de yuca, tortillas de maíz, etc.
  • Evite tener en su despensa alimentos con calorías vacías en su mayoría productos ultraprocesados con azúcares añadidas: cereales de caja, galletas, snack de sal, bebidas azucaradas y golosinas. Estos no le ayudan a subir de peso con calorías positivas para su desarrollo.
  • Si tiene que subir más de 2 kilos es posible que requiera agregar porciones extras de grasas saludables pudiendo optar por incluir 2cdas de aceite de oliva en sopa o bebida, dosis que puede administrarla de inicio 1 vez al día. Otra opción es combinarlo con la ingesta de aguacate, maní y frutos secos.
  • Asista al pediatra o nutricionista para envío de multivitaminas acorde a la edad. Es posible que tenga deficiencia de vitaminas con efecto orexígeno que aumentan el apetito.

Los cambios en hábitos de alimentación y estilos de vida constituyen parte fundamental del manejo de ambas situaciones nutricionales, al seguir todas las recomendaciones descritas sin duda mejorará la salud física y mental del infante.

MSc. Martha Belén Ortiz Celi
Nutricionista Clínica /Chef en Gastronomía Nutricional
Miembro de la Asociación de Nutricionistas del Guayas
@mbonutricion
Telf 0984606790
Correo: marthabelenortizc.nutricionista@gmail.com