El que una película se base en hechos reales genera expectativa en el espectador. Además la controversia siempre estará servida, sobre todo en biopics de personajes famosos, pues habrá quien argumente que la historia proyectada no fue 100% fiel a lo que en realidad ocurrió. Puede que el director lo haya querido así para aumentar el dramatismo y no pasara a mayores. Pero cuando los 'hechos reales' formaron los guiones de clásicas cintas de terror, el interés y miedo pueden aumentar con creces.