El tratamiento en segundo debate de la Ley del Deporte en la Comisión de Salud, para la dirigencia deportiva del Ecuador, dejó más dudas que soluciones en un texto que es muy cuestionado, especialmente por los presidentes de las diferentes ecuatorianas por deporte y por el mismo propulsor de este nuevo texto, el asambleísta y recién nombrado secretario del Deporte, Sebastián Palacios.

Paúl Calle, como presidente de la Federación Ecuatoriana de Tenis de Mesa, y Manuel Bravo, titular de la Federación Ecuatoriana de Atletismo, muestran su desacuerdo con el texto en trámite.

Calle señala que no conoce todo el contenido del proyecto porque hubo algunos textos. “No he leído a profundidad la ley que se tramita actualmente en la Asamblea porque al inicio había como tres propuestas y era un misterio saber cuál mismo debatían. Así que perdí de cierto modo el interés por la incertidumbre y por la falta de tiempo. Además que es conocido que las decisiones son tomadas por pocas personas muy cercanas a la comisión encargada”.

Por su parte, Bravo sobre el texto del proyecto agrega que “la nueva ley no representa los intereses del deporte nacional, pues no nace ni siquiera con la aprobación de quienes la impulsaron”.

El directivo del microtenis, en relación con la propuesta de que sean las asociaciones y clubes los que participen en las elecciones de las federaciones ecuatorianas por deporte, califica como un desacierto. “Es un desacierto. Han existido divorcios históricos entre las federaciones provinciales y federaciones nacionales, sabemos que para conformar una asociación provincial se necesita de varios clubes. No está claro si los clubes formativos van a tener doble representación tanto en las asociaciones provinciales como en las federaciones ecuatorianas. Existen deportes que se desarrollan exclusivamente en dos o tres provincias, con este sistema de elección serían solo dos o tres provincias que elijan el directorio de una ecuatoriana por deporte”.

Sobre la misma intención, Bravo dice: “En estos momentos intentar modificar o cambiar las estructuras deportivas y volver al pasado como hace diez años, eligiendo las nacionales por deporte por las asociaciones, es retroceder, no nos olvidemos de que las federaciones internacionales reconocen a los clubes en la organización de una federación nacional y sus elecciones”.

La recomendación de Calle para tener una mejor Ley del Deporte es que “se convoque a representantes de los diferentes actores del deporte, la educación física y la recreación, para que aporten con su experiencia dejando a un lado intereses políticos o personales y construyan una ley de abajo hacia arriba”.

Por su parte, Bravo indica que para mejorar el texto “debe existir el consenso de todos a partir de la discusión y respetar las autonomías de los organismos hoy usada como plataforma por el Estado para intervenir en su accionar”. (D)