EFE
Redacción.- Está hecho en mosaico bizantino, fue elaborado en México en 1980 y desde esa época, una vez que llegó a Guayaquil, estuvo embodegado durante 30 años. Es un fragmento del mural que el artista Manuel Rendón Seminario diseñó, en el año 1977, para ser instalado en las afueras del edificio del Banco Central de Ecuador (BCE), en sus oficinas de Guayaquil, ubicadas en 9 de Octubre entre Pichincha y Pedro Carbo.

Este mural -después de un proceso de restauración que encabezaron dos artistas locales- se muestra a la ciudadanía desde el pasado viernes en los exteriores del Centro Cultural Libertador Simón Bolívar, en Malecón y Loja.

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En los setenta, la obra de Rendón Seminario, caracterizada por sus formas abstractas y de mucho colorido, contemplaba rodear los cuatro frentes del edificio del BCE. Al final, solo tres partes fueron instaladas y la restante estuvo guardada en más de cuarenta cajas.

Esta parte del mural, que actualmente mide 20,40 metros de largo por 2,73 de alto (cuando la armaron, su largo era de 17 m), la encontraron el también muralista Jorge Swett y su hijo, Carlos, en unas bodegas del BCE, en las riberas del Salado. "Era un galpón general, donde había todo tipo de cosas y no era el lugar adecuado para una obra de arte", manifiesta Carlos.

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Cuenta que el descubrimiento se dio cuando llamaron a su padre, en 1994, para arreglar otro mural de Rendón del mismo edificio del BCE. Fue precisamente el inicio del desprendimiento de uno de los fragmentos lo que llevó al hallazgo de la obra, cuyas piezas se pensaba que eran "repuestos".

Según la agencia EFE, Jorge Swett encontró el mural después de que un empleado le dijera que "en la bodega hay unos vidrios que están caídos, que están en unas cajas" de cartón que habían soportado agua de lluvia y calor.

Los Swett no necesitaron abrir muchas cajas para darse cuenta de que las supuestas fichas de repuestos formaban, en realidad, un mural.

Conocedor de la importancia de la obra, Jorge Swett comenzó un peregrinaje por diversas instituciones para restaurar la obra, que era trasladada "sin los cuidados necesarios" de una bodega a otra, según los restauradores.

Después de 16 años esperando que alguna institución financiara la restauración, en el 2010 el Ministerio Coordinador de Patrimonio aprobó la petición.

Carlos Swett y su padre restauraron el mural con una inversión de 18.000 dólares, según el hijo, en las instalaciones del Centro Cívico. Dice que tras abrir 42 cajas y armar esta obra descubrieron que faltaban unos 5 m², que completaron con el mismo material para terminar de darle la forma al diseño.

María Fernanda Espinosa, ministra de Patrimonio, indica que la inversión total fue de unos $ 100 mil. "Por costo de construcción del muro de contención, armaje y montaje".

En esas cajas se descubrieron otros tres murales de Rendón, pero más pequeños, y que también se sometieron a reparación. "Hubo que volver a poner mosaicos, dejarlos numerados y embalados. Son abstractos de tonos azulados y negros. Ya están totalmente listos", indica Carlos. Cada una de estas obras tienen apenas 70 cm de alto por unos 4 m de ancho.

El mural de Manuel Rendón Seminario está ya colocado en los exteriores del Centro Cultural Libertador Simón Bolívar.

A criterio de la ministra, se instaló esta obra en las afueras del centro cultural por estar en un sitio turístico, donde a diario circulan miles de personas. "La idea es que la mayor cantidad de ciudadanos puedan disfrutar de esta maravilla", acota.

20,40 m
De largo por 2,73 m de alto mide este mural.