Como acciones del Estado colombiano para garantizar seguridad y paz a su pueblo calificó ayer el ministro del Interior, Gustavo Jalkh, la muerte de Jorge Briceño, alias Mono Jojoy, líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y uno de los integrantes más violentos y sanguinarios de la organización.

“Lo que aspiramos es a que cada vez ese conflicto disminuya y ojalá desaparezca lo antes posible para la solución definitiva”, dijo Jalkh.

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Mientras, el vicecanciller Kintto Lucas afirmó que “no podemos dar ninguna opinión sobre un conflicto que no es parte del país. Lo que queremos es que ojalá Colombia encuentre la paz después de tantas décadas de conflicto”.

A fines del 2008, en Ecuador se desató una polémica cuando varios medios de comunicación colombianos difundieron un video en el que aparecía Jorge Briceño refiriéndose a un supuesto “aporte en dólares” a la campaña electoral del presidente Rafael Correa. El Gobierno calificó al video como un montaje.

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Para Manuel Silva, ex director de la desaparecida Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía (UIES), que durante años investigó los nexos de las FARC en el Ecuador, la baja de Mono Jojoy obedece a una estrategia bien planificada por Colombia para destruir al secretariado de la organización. “Para acabar con ese mal (el narcotráfico), hay que acabar con las cabezas. Era una persona sádica y sanguinaria que ganó respeto por el temor y miedo que le tenían los integrantes de las FARC”.

Para el ex comandante Luis Aguas, del Ejército ecuatoriano, la guerra no es la solución al conflicto de Colombia, sino un acuerdo político.

“Por el bien de la región, por el bien de Colombia (...), la solución no es militar, es política. Si quieren arreglar el problema, las partes en conflicto tienen que sentarse a negociar con la participación de un tercero, que puede ser la Organización de las Naciones Unidas”.

El ex jefe militar consideró que eliminar a las cabezas de las FARC no es suficiente para debilitarlas. “No se puede decir que por la muerte de un líder vaya a exterminarse por completo la insurgencia, porque existen otros líderes que están convencidos en el camino de las armas”, expresó.

El ministro de Seguridad, Miguel Carvajal, viajó ayer a Nueva Loja para junto con los alcaldes, prefecto y mandos policiales y militares de Sucumbíos analizar el tema de la seguridad en la frontera.