martes 13 de julio del 2004 Columnistas

Obras completas de Medardo Ángel Silva

Bajo el sello Publicaciones de la Biblioteca de la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil, ha salido a la luz un libro muy importante para los que amamos la lectura.

Obras completas de Medardo Ángel Silva nos devuelve, en 779 páginas, la múltiple creación del poeta guayaquileño. Abarca desde los primeros poemas del poeta niño (1914-1916) El árbol del bien y del mal, Trompetas de oro, Poesías escogidas (1914-1919) y rescata de los periódicos y revistas de la época las composiciones dispersas.

Luego, se detiene en la prosa poética y en la narrativa. Da a la estampa la novela campesina María Jesús, los cuentos y las crónicas de Silva. Entre ellos, que reproducen como fotografías a color la cultura y la sensibilidad de su tiempo, se distinguen los comentarios acerca de los libros y de los poetas modernistas de su tiempo.

Tanto para los estudiosos de la obra de este joven maestro de la imagen poética como para el lector corriente que valora la poesía limpia y clara rica en metáforas y rebosante de fuegos de artificio, estas Obras Completas constituirán un viaje encantado. Y también irrumpirán en un universo raro y desconcertante como el de este niño poeta enamorado de la muerte.

Enriquecen estas Obras Completas varios estudios acerca del  escritor, el hombre y su tiempo. Destaco entre ellos los que se detalla a continuación. El niño poeta de Guayaquil, por Fernando Balseca: “Por eso es turbador imaginar su figura de niño: una lectura atenta de sus primeros poemas conmueve al percatarse de que, en ellos, la voz lírica aparece signada por una especie de envejecimiento acelerado, una desdicha prematura y una obsesiva convocatoria a la muerte”.

A la sombra de la palabra, por Luis Carlos Mussó: “Un poeta de paradojas. Uno que vive en la penuria, pero que es visto por sus vecinos como un dandy. Uno que lleva siempre consigo un par de balas como amuleto, ...”.

Crónica de una edad de artificios, por Raúl Vallejo: “¿Qué es lo que ve en esa “ciudad nocturna” el cronista? Ve los prostíbulos y los fumadores de opio y su mirada se horroriza. Pero su horror que es más estético que moral, nos lleva a reafirmar la idea del escritor en perpetua actitud estética...”.

Medardo Ángel Silva publicado en París, por Efraín Villacís: “Zaldumbide, con el apoyo del escritor y diplomático peruano, radicado en París, Ventura García Calderón (1887-1959), auspició la publicación del volumen Poesías Escogidas (selección y prólogo del quiteño) en la Editorial Excelsior, París, 1926. En Cardiograma de una generación, título del prólogo al volumen antes referido, Zaldumbide hace breve repaso a la vida de y obra de la llamada generación decapitada” (Silva, Noboa, Fierro, Borja...).

Medardo Ángel Silva, narrador, por Cecilia Ansaldo Briones: “La prosa que utiliza el poeta Silva responde a la misma actitud con que escribió poesía, una actitud confesional, y en el mundo que es propio de la confidencia impera el tema amoroso. En la novelina María Jesús compuesta por diez partes numeradas –estructura estrófica– y un cierre subtitulado Envío se cifra una historia de amor que la cuenta empapado del dolor de la pérdida. Pero en realidad hay poco que contar, porque la cadena del acontecer es mínima: conocimiento de la pareja, paseos entre arrullos, accidente mortal”.

Obras completas de Medardo Ángel Silva es una joya editorial, tanto en la forma como en el fondo. La actual administración municipal ha dado a Guayaquil un presente invalorable en sus fiestas julianas.

   

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