sábado 03 de enero del 2004 Columnistas

Zapatistas retroceden, pero su legado persiste

Los zapatistas,  más que un movimiento social, un grupo guerrillero. Ahora, los zapatistas son menos un ejército guerrillero que un movimiento social.

Un niño con un paliacate cubriéndole el rostro hacía guardia en el portón de entrada a esta aldea, una de las llamadas ‘comunidades zapatistas autónomas en rebelión’.  “No puede tomar fotografías a menos que reciba autorización ”, advirtió un hombre de edad avanzada mientras se acercaba agitando un dedo.

“Ya no somos indios sumisos”.  Más allá del portón, simpatizantes de los rebeldes zapatistas de México celebraban el aniversario número 472 de la Virgen de Guadalupe con fuegos artificiales y un animado juego de básquetbol. Hombres ataviados con prendas ceremoniales cabalgan sobre caballos para rendir tributo a su amada Virgen.  Diez años después de que surgieron de la selva como ejército guerrillero, los indios del movimiento zapatista siguen siendo leales a su Virgen, e igualmente convencidos de que tienen la razón en su lucha para impedir la implantación de políticas económicas que ellos consideran una amenaza para su supervivencia.  Los rebeldes mexicanos asombraron a México y al mundo cuando llevaron a cabo una revuelta violenta en el sureño estado de Chiapas el día de Año Nuevo de 1994. La rebelión de los zapatistas puso al descubierto una profunda corriente de descontento entre los más pobres de América Latina en un momento crítico en la conversión de esta región a los libres mercados. Se inició justamente cuando México estaba ingresando al Tratado Norteamericano de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá (TNLC o Nafta, por sus siglas en inglés).  Los zapatistas tomaron su nombre del héroe revolucionario mexicano Emiliano Zapata, quien en 1910 incendió haciendas en su lucha por recuperar las tierras para los campesinos mexicanos. Equipados con una gama de armas antiguas o improvisadas y vestidos con uniformes, hechizos y pasamontañas, lanzaron sus ataques audaces contra la Policía y las tropas del Ejército en Chiapas. La lucha armada costó la vida de cuando menos 150 personas antes de que se concertara una tregua. Desde entonces, sin embargo, veintenas más han muerto en diversas escaramuzas y ataques, entre ellos una matanza de 45 individuos, en su mayoría mujeres y niños, en la aldea pro zapatista de Acteal, en 1997.

Los zapatistas, ahora más un movimiento  social que un grupo guerrillero.– Ahora, los zapatistas son menos un ejército guerrillero que un movimiento social.  Descendientes de los antiguos mayas, los rebeldes exigieron mayores derechos a sus tierras ancestrales, además de ayuda técnica para cultivar y vender maíz y café. También exigen una amplia autonomía, no solo para ellos, sino para todos los indígenas mexicanos, que integran cuando menos el 12%  de la población de México.  Los zapatistas conquistaron fama por ser el primer ejército guerrillero en lanzarse en contra de la política de liberalización del mercado en las economías de América Latina, y también contra pactos de comercio e inversión como el Nafta. La revuelta, no por coincidencia, fue programada para estallar el mismo día en que el Nafta entraba en vigor.  Aún descontentos, pero viviendo en relativa paz, los zapatistas hoy en día han optado voluntariamente por aislarse en las montañas y selvas de Chiapas, que colindan con Guatemala. Oficialmente, rechazan todos los intentos de diálogo o negociación con el gobierno de México. Su posición de aislamiento ha llegado a ser tan institucionalizada, que los rebeldes rara vez son considerados noticias en estos días.  Los zapatistas, sin embargo, dejaron una huella en México y América Latina, donde grandes mayorías de indios y millones de otros también han expresado insatisfacción o rechazo hacia la liberalización económica, que incluye recortes en el gasto público y la privatización de la electricidad, las autopistas y otros servicios gubernamentales.  En Brasil, por ejemplo, los votantes eligieron como su presidente a un líder laborista y crítico de muchas reformas de libre mercado. En Bolivia, los indígenas amotinados este año contribuyeron a derribar a un presidente como consecuencia de la creciente insatisfacción con las reformas de libre mercado y los planes de vender gas natural a Estados Unidos. Y las negociaciones para crear un Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (Alca), que reduciría las barreras a lo largo y ancho del Hemisferio Occidental, avanzan con enorme lentitud, pese a los esfuerzos de la administración Bush para impulsarlos.  La experiencia de México con el Nafta o TNLC, como temían los zapatistas, demostró que abrir las fronteras con demasiada rapidez puede ser peligroso si no hay una planificación adecuada. Gobiernos sucesivos de México han fracasado en sus esfuerzos por ayudar a millones de habitantes a lograr la transición de una existencia agraria, a una vida industrial. Los agricultores que aún permanecen en el campo se quejan de que están siendo destruidos y son víctimas de la sobreproducción de las compañías estadounidenses que ahora están exportando un torrente de granos y carne a México.

México ya no está gobernado por el régimen autoritario responsable por los errores económicos del pasado. Vicente Fox, quien fue elegido presidente en julio de 2000, es el primer mandatario en 71 años que no pertenece al ex gobernante Partido Revolucionario Institucional, conocido como el PRI.  Fox prometió diálogo con los zapatistas y envió al Congreso varios acuerdos de paz y una iniciativa de derechos indígenas. Cuando finalmente fue aprobada una versión debilitada de su propuesta y Fox la aceptó, los zapatistas, sintiéndose traicionados, airadamente anunciaron que simplemente proclamarían su autonomía.  Retrocedieron para regresar a sus reductos en Chiapas, donde la persistente pobreza y el aislamiento son crudos recordatorios de que México debe trabajar mucho más duramente para distribuir el desarrollo económico a sus ciudadanos más pobres.

En Chiapas, el ingreso promedio mensual  de la población india es de 25 dólares.–  Según un informe dado a conocer en septiembre por el Banco Mundial –un impulsor de las reformas de libre mercado–, 70% de los hogares indígenas de Chiapas carece de retretes o drenaje entubado. El ingreso mensual promedio para la población india es de menos de 25 dólares. 

Chiapas es un estado rico en lugares que recuerdan el legado cultural, posee exuberantes bosques y caudalosos ríos que generan electricidad para el resto de México. 

Columnistas

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.