‘Aptitudes básicas para el mundo del mañana’, es el título del documento de la Unesco y la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), que recoge el resultado de una evaluación académica realizada en 43 países, entre los que figuran 5 latinoamericanos: Argentina, Brasil, Chile, México y Perú.
La prueba se realizó en el período 2000-2001, con muestras de 4.500 a 10.000 jóvenes de 15 años por país y compara los resultados obtenidos en 15 países de ingresos medianos con los de 28 miembros de la OCDE.
El estudio recoge los resultados de exámenes escolares de lectura, matemáticas y asignaturas científicas y de respuestas a un cuestionario sobre nivel socioeconómico, de alrededor de diez mil estudiantes.
Los resultados muestran que en América Latina, las mujeres obtienen mejores notas que los hombres en lectura y, al revés, los hombres obtienen mejores notas que las mujeres en matemáticas. En las pruebas de conocimientos científicos básicos, no hay diferencias significativas.
Al cruzar la información del rendimiento académico con la encuesta sobre nivel socioeconómico, se descubre que el rendimiento escolar es mayor, mientras más alto el nivel de educación de los padres; sobre todo, de las madres.
A simple vista pareciera que también es determinante, para el rendimiento académico, la inversión por alumno, sin embargo, al comparar varios países queda claro que más importante que eso es tener sistemas de educación eficaces y bien estructurados.
Se encuentra, además, que las diferencias determinadas por el nivel socioeconómico del cual proceden los estudiantes son fácilmente superables por una educación de calidad, que se convierte en un recurso para lograr la equidad.
Lo que es definitivamente preocupante es que en los países de América Latina los escolares muestran deficiencias notorias, pues la mayoría demostró que en lectura están apenas en nivel 1 o por debajo, lo que les impide incrementar conocimientos y competencias, también en otros ámbitos.
En matemáticas y conocimientos científicos están, por supuesto, muy lejos de países como Corea, que en estas áreas se encuentra a la cabeza, lo cual bien podría explicar su creciente desarrollo.
En todo caso, el estudio es un instrumento valioso para redefinir políticas y demostrar, de una vez, que la educación es prioridad si queremos el desarrollo social y económico del país y afrontar el futuro.





