El sonido de los insectos domina la escena. De repente, entre los matorrales, aparece silencioso, pero imponente con su pelaje negro brillante. Sin timidez, empieza a restregarse en un tronco, ubicado en medio de la espesa selva, para dejar su olor. Se trata del yaguarundi (Herpailurus yagouaroundi), un felino muy difícil de obervar que habita en la Amazonía del país.

Estas imágenes se lograron captar gracias a las sesenta cámaras trampas instaladas en lugares estratégicos por comuneros de Zancudo Cocha en la provincia de Sucumbíos, dentro de la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno.

Un total de 16 pobladores (9 hombres y 7 mujeres) de esta pequeña comunidad kichwa fueron capacitados, desde el 2016, por integrantes de la organización ambiental internacional Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) a través de su filial en Ecuador.

El proyecto también contó con el apoyo de la WWF de Bélgica y Alemania, quienes donaron los dispostivos. Además del respaldo del Ministerio del Ambiente del Ecuador.

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Este proceso de capacitación tuvo su prueba más fuerte en diciembre del 2017, cuando se empezó un monitoreo de jaguar a gran escala, impulsado por WWF, con instalación de cámaras en tres países: Ecuador, Colombia y Perú. Los pobladores de Zancudo Cocha caminaron un promedio de 12 kilómetros diarios por tres meses a través del bosque para conseguir una muestra amplia.

 

Hace un mes se retiraron los aparatos fotográficos y se comenzó a procesar la información recopilada, asegura Jorge Rivas, gerente de bosques y agua dulce de WWF Ecuador.

“Hay miles de imágenes, de video de diversas especies que debemos procesar, pero los resultados preliminares son excelentes, hemos encontrado jaguares, pumas, tapires, yaguarundis, aves, entre otros”, dice.

El experto sostiene que este proyecto busca la vinculación de la comunidad con su entorno. “Los pobladores conocen su territorio, saben que existen estas especies, pero nunca las habían visto con claridad. Las fotos y videos se proyectarán en la escuela de la comunidad para que los niños cuiden la naturaleza”, dice.

Hasta el momento se han detectado más de 20 especies diferentes de fauna entre felinos, reptiles, roedores, aves, primates. Muchos de estos especímenes están en peligro de extinción o incluso son tan extraños que aún no cuentan con un estado de conservación.

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La información recolectada proveerá datos actualizados sobre la fauna que está presente en ese territorio para definir zonas de uso y actualizar los planes de manejo comunitario.
 

Alfredo Tongoy, comunero y participante del proyecto de monitoreo, afirma que tener imágenes reales de las especies que hay en Zancudo Cocha aumenta el respeto que tienen a la naturaleza. “Manejar las cámaras no fue muy complicado, solo nos costó un poco familiarizarnos. (...) Observar con nitidez a jaguares es increíble, son animales lindos”, indica.

Sostiene que para realizar los monitoreos se dividieron en grupos: “Todos nos turnamos para aprender mejor y que todos participen. Hemos enseñado el manejo de cámaras (a otros pobladores), ahora somos más de 16 los que sabemos”.

Según Rivas, los resultados finales de esta iniciativa se publicarán en los próximos meses. “El proyecto tiene dos fases. La primera es tripartita con WWF Colombia y WWF Perú para monitorear el jaguar y esta será más demorada y el documento final estaría listo a finales de este año. La segunda es analizar qué especies hay en este territorio y mostrarlo a los niños de la comunidad y esto sería máximo en junio”, añade.

La organización ambiental, debido al éxito alcanzado, ampliaría el monitoreo a otras comunidades del Cuyabeno. (I)

Territorio

Conservación

Protección

La comunidad Zancudo Cocha tiene un territorio de 172.000 hectáreas, de las cuales 79% son de bosque considerado primario.

Reserva

El Cuyabeno es una de las áreas protegidas más grandes del país. Tiene una extensión de 590.000 ha.