Los seres humanos no solo dejan su huella en la naturaleza cuando están vivos, sino también después de muertos, puesto que los cuerpos en descomposición alteran la química del suelo, advirtió este miércoles un grupo de científicos.
Publicidad
Nuestros cadáveres, enterrados o incinerados, filtran hierro, cinc, azufre, calcio y fósforo al suelo. Son nutrientes esenciales, pero las prácticas funerarias humanas implican que estos elementos se concentren en cementerios, señala el estudio.


Los seres humanos no solo dejan su huella en la naturaleza cuando están vivos, sino también después de muertos, puesto que los cuerpos en descomposición alteran la química del suelo, advirtió este miércoles un grupo de científicos.
Publicidad
¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Hoy se conmemora a nivel internacional una jornada establecida para visibilizar la precaria situación de millones de perros y gatos sin hogar.
Publicidad