Un hombre aparece en un video que se ha vuelto viral parado en el asiento delantero derecho de un auto para, a través de la ventana, hacer una de sus necesidades biológicas básicas sin detener el vehículo. Así, sin decoro alguno, hacia la calle y a vista de todos quienes transitaban en una amplia y conocida autopista de Guayaquil.
Y no es un hecho aislado. En días recientes la ciudadanía ha colocado en redes sociales otras gráficas y muchas quejas de personas que, en pleno congestionamiento de un semáforo, se bajan y lo hacen en parterres de sectores tradicionales, como Urdesa o Los Ceibos. También debajo de los pasos a desnivel y en muchos otros sitios que estas personas han decidido convertir en urinarios públicos.
Cuál es la sanción por orinar en la calle o en espacios públicos de Guayaquil
El desagradable olor de la orina, por su acidez, al contener desechos y sustancias tóxicas, invade zonas consideradas regeneradas, incluso de interés turístico. Puede además causar irritación, dermatitis y erupciones en la piel si entra en contacto directo y prolongado. Además, enrojecimiento, ardor intenso y molestias en los ojos. Pero quienes ahora lo hacen por doquier parecen desconocer o simplemente ignorar todo esto. Tampoco parece importar que hacerlo en la vía pública o espacios públicos de Guayaquil es considerado una contravención que tiene como sanción una multa que empieza en el 20 % del salario básico unificado (SBU) y que, si reincide, puede llegar al 40 % del SBU.
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Lo relatado con preocupación es solo una de las situaciones que ocurren ahora mismo en la urbe y que expresan un deterioro y descontrol que hace tan solo un lustro parecían ya superados, con la recuperación higiénica y estética de sitios muy representativos, que la ciudadanía mismo se encargaba de proteger. Con un alcalde detenido como presunto autor de delitos comunes de su actividad privada y una alcaldesa subrogante que, tras tres meses a cargo del despacho, no aparece mayormente a enfrentar los problemas de la ciudad, el presente y el futuro inmediato de la ciudad más habitada y dínamo de la economía nacional son inciertos. (O)



















