El país ha permitido por mucho tiempo que el tema de los apagones sea manoseado políticamente, como arma de ataque a un candidato, un funcionario o a un gobierno. Y en estos días se lo trata de hacer nuevamente, a sabiendas de lo sensible que resulta para la industria, el comercio y la convivencia social.

Lluvias en Coca Codo Sinclair permiten recuperar su capacidad de generación eléctrica y bajar ‘presión en Mazar’

De poco sirven la conciencia de que hay inusitadas variaciones climáticas en la actualidad y una dependencia ancestral de la hidrogeneración eléctrica de décadas en el país. Tampoco la necesidad de que puede volverse urgente contratar generación térmica para suplir el faltante de megavatios (MW), especialmente en el tiempo que no llueve e incluso se presentan sequías.

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Lluvias en Cuenca tienen pronóstico favorable para esta semana

Todo eso lo sabemos plenamente. Pero la política nacional deja de lado lo técnico para enfocarse en cuánto provecho se puede sacar a la situación en el mundo de las percepciones que luego inflan o desinflan la imagen del candidato, el funcionario o el gobernante. Este enfoque solo es válido si por delante van las evidencias del cometimiento de algún acto irregular.

Esta semana las lluvias en la zona de Coca Codo Sinclair han permitido recuperar la capacidad de generación de esta central (la más importante del país, con 1.500 MW), lo que a su vez sirve para dejar descansar a Mazar (de importancia estratégica por su capacidad de almacenamiento y regulación), que ha registrado un alza en el embalse (que opera en cascada con otras centrales como Sopladora y Molino).

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Así está la cota del embalse Mazar del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral

Es vital que las autoridades trabajen en este campo para cumplir su promesa de no apagones y sigan sumando megavatios para cubrir la demanda del país, tanto para la vida diaria como para el desarrollo productivo. Mientras, las críticas que surjan deben tener argumentos y ser vía para lograr mejoras en el sistema. El Ecuador ha permitido por mucho tiempo que este tema sea clientelar. Ya es hora de que se lo deje en el límite técnico y que desde la población, con medidas como el destierro del consumo dispendioso en nuestra vida diaria, participemos también de la solución. (O)