A propósito del trámite y debate en la Asamblea del proyecto urgente en materia económica de las reformas al Código Orgánico Territorial (Cootad), resulta pertinente hablar de la importancia del cumplimiento de los presupuestos para las inversiones, más allá del gasto corriente, cuando existen distorsiones en gran parte de los Gobiernos locales y provinciales.
El proyecto pretende dar sostenibilidad y eficiencia del gasto de los Gobiernos autónomos descentralizados (GAD) en medio de los hechos que se han dado, cuando se han destinado recursos para festivales musicales o fiestas locales o provinciales sin haber solucionado problemas básicos y urgentes de las comunidades: los temas sanitarios, la provisión permanente de agua potable, alcantarillado, recolección de basura, vialidad, entre otros.
Parte de las tareas también se relacionan con actividades en los campos educativo, recreativo y deportivo, importantes en los actuales momentos que vive el país, en medio del conflicto armado interno, la guerra interna contra los grupos delincuenciales organizados, el narcotráfico, la extracción ilegal de minerales, la narcopolítica.
A los chicos hay que guiarles y ocuparles, desde la familia y hacia afuera, más aún cuando las bandas delincuenciales reclutan y forman a niños y adolescentes, penosamente como mano de obra, remunerada, para que actúen como sicarios, que cometen homicidios y forman parte de un ambiente de violencia e inseguridad.
Como señalaba hace poco una investigación de un académico y escritor, en ningún país las bandas delincuenciales pudieran operar sin la mano de obra joven, hombres y mujeres, que en la actualidad este segmento alcanza el 50 %, que no encuentran empleo y tienen dificultades para continuar sus estudios. Son presa fácil de ofertas que prometen dinero fácil, financiado por estas redes.
Al ponerse en debate este proyecto de ley de reformas, hay autoridades cantonales y provinciales, de oposición política, que anuncian que con estos cambios afectarán al desarrollo deportivo y que pudiera determinar el cierre de escuelas de formación (fútbol, básquet).
Existen casos exitosos en Pichincha de escuelas deportivas, financiadas por los GAD, que debieran no verse afectados por discursos políticos de oposición al proyecto, en lugar de fortalecerlos, entregando iguales o mayores recursos para el fomento del deporte. Por disputas políticas no se puede afectar las prácticas sanas de los adolescentes.
Por ello la importancia de los debates en la Asamblea y que sean los legisladores los que tomen conciencia de esta problemática e incluyan disposiciones que obliguen a los Gobiernos locales y provinciales para seguir destinando recursos para esta práctica deportiva y que no se vean afectados sino fortalecidos. Impedir que las autoridades de oposición, a pretexto del proyecto, trasladen el problema a la gente y terminen suspendiendo estas actividades valiosas.
De allí la importancia de construir una política pública socioeconómica de Estado, que trascienda los Gobiernos de turno, nacionales o locales, que reconstruya el tejido social y el sentido de vida para nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Basta de incentivar la existencia de sicarios y muñecas de la mafia, que engrosan las bandas delincuenciales a las órdenes del crimen internacional organizado. (O)









