El avance e impacto de la IA (inteligencia artificial) es espectacular. Hace cosas sorprendentes y hará más. Y como somos malos en pensar un futuro muy diferente del que vivimos (solo hacemos proyecciones lineales), nos emociona y al mismo tiempo nos espanta, porque las máquinas pudieran reemplazarnos y dejarnos sin empleos. Por eso algunas reflexiones.
Uno. La adopción de nuevas tecnologías es en parte un fenómeno cultural y “político”. Las adoptamos a la velocidad que más concuerda con nuestras “sensaciones”. Por eso hay cosas que nunca sucedieron: desaparecerían el radio y los libros en papel (los baratos sí) y tantos más, pero ahí siguen. Y así será: la IA penetrará más o menos en diversas actividades.
Dos. El progreso siempre se ha basado en la automatización, en dejar de hacer cosas nosotros, cuando las máquinas lo hacen mejor y más barato. Y esto ha generado nuevas oportunidades… y sorpresas. Ejemplo, hemos bajado el consumo de energía por unidad de producción, pero como la producción se ha más que duplicado, ahora consumimos más energía total. Ejemplo, con las computadoras usamos mucho menos papel por unidad de información (imprimimos menos), pero como procesamos millones de veces más información acabamos usando más papel (imprimimos más).
Tres … Y esto sucederá con el empleo y la IA: imaginemos que se eliminen el 50 % de los empleos, pero como la economía y las oportunidades crecerán al menos al doble (hay tantas actividades por crear y necesidades por cubrir), será suficiente para dar trabajo a todos y más. La IA y los robots no solo serán útiles sino necesarios. ¿Y por qué habrá más oportunidades? Porque la innovación es la consecuencia de combinar ideas que ya existen, y la promesa de la IA es buscar entre lo que ya sabemos y recombinarlo de manera inesperada y en problemas de alta complejidad.
Cuatro. La economía se mueve en una enorme heterogeneidad, dentro de los países y más aún entre países. Diferentes tipos de empleos, de niveles salariales, de desafíos. Y muchos análisis se realizan en la “parte alta de la pirámide”, lo que pasará en Sillicon Valley California, la meca del avance tecnológico (¿o lo era?) y similares (incluyendo actividades de alto nivel en nuestros países). ¿Será similar la penetración de la IA en el resto del mundo y grupos sociales o actividades que están en otros niveles? Lo dudo. ¿Significará eso que se retrasarán? Sí, comparado con otros, pero avanzarán y eso es esencial.
Cinco. Un concepto básico en la economía son las ventajas comparativas: cada uno debe especializarse en lo que “mejor hace” o incluso “en lo que menos hace”. Y eso sucederá: la IA se especializará en unas cosas, los humanos en otras. Seremos complementarios y por ende mejores en conjunto.
Seis. La IA nos permitirá hacer más y mejor. Pero ¿nos ayudará a realmente pensar mejor? Ojalá, pero no es obvio, y en muchos casos será lo contrario por facilismo (ejemplo ¿efecto negativo sobre los jóvenes?). ¿Nos ayudará a ser mejores y tener mejores relaciones sociales? De ninguna manera, es el desafío más grande y queda pendiente como una tarea 100 % humana.
Hay mucho por hacer (¿la IA nos dominará y esclavizará? No lo creo y no lo comento: dejo en sus manos esa reflexión). (O)