Dicen por las redes y ciertos programas, que nadie muere de ómicron, da una pequeña moqueadera, la garganta se siente raspada, o da poquito de fiebre; es por unos días, se quede en la casa o haga la vida normal porque si está vacunado no va a tener nada malo.

Personas vacunadas con las dos dosis, y personas no vacunadas, están con ómicron. Un señor podríamos decir que es relativamente joven, de 40 años, sano, sin enfermedad preexistente, vacunado, familia de una persona conocida, tuvo una pequeña gripe, la nariz se llenó con un poquito de flujo, y una sensación de garganta un poquito irritada; se quedó en el hogar, hizo gárgaras con limón, eucalipto, se frotó mentol en el pecho, realizó inhalaciones de vapor de agua hirviendo, tomó pastillas para la garganta y gripe. En el cuarto día no pudo respirar, fue al hospital con fiebre. Había estado contagiado de ómicron. Se murió. Ciudadanos, cuidémonos, no estemos en aglomeraciones. Vacunémonos. Salgamos para cosas necesarias, no vayamos a farandulear. No crean que el ómicron no hace nada. (O)

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Dalila Martínez, vía a Daule