Considero que, en el momento de contratar funcionarios en instituciones públicas, estas deben olvidarse de contratar por compromisos sociales, personales y/o políticos.
La contratación de personal debe ser objetiva; es decir, el postulante debe ser una persona que por sus atributos –de educación y formación personal– pueda responder eficientemente y a la brevedad a las necesidades del organismo público. Para ello, al presentar su currículum el postulante, no interesa a quiénes conozca ni quiénes lo recomiendan; lo que sí interesa es que los conocimientos de ingreso correspondan a los que se necesitan para cumplir bien sus funciones. (O)
María Angélica Lacazette Ortiz, Dichato, Chile


















