Excelentísimo señor alcalde de la ínclita Santa Ana de los Cuatro Ríos de Cuenca, don Pedro Palacios Ullauri: Seguramente habrá escuchado hablar de la evaluación de los cien días. No sé ciertamente quién o qué entidad se la inventó; tal vez la prensa preguntona y señaladora; tal vez alguna ONG internacional, o quizá corresponde a esto que dice Google: “El estándar de los 100 días es secuela del éxito del plan de estabilidad y recuperación implantado por el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, cuando inició su primer término en marzo de 1933. Ante los estragos de la Gran Depresión, Roosevelt conceptualizó un plan de 100 días que condujo a la aprobación sin precedentes de leyes emblemáticas y a la implantación de programas para estabilizar y mejorar la precaria situación económica de la Nación”. (Robert Rivera, abogado).
En poco menos de 40 días usted va a ser evaluado, y a diferencia de la anterior alcaldía, su administración no ha vinculado a periodista activo alguno a sus huestes, como parte de la estrategia “con boca llena, no se habla”, aplicada durante cuatro años. Va a ser evaluado y déjeme decirle que sospecho que no pasará la prueba.
Digo: he regresado a la culta y docta Cuenca luego de un periplo fuera del país, y ese alejamiento me ha servido para ver a la ciudad con otros ojos: me asombra la pasividad ciudadana ante un problema cansino, molesto y sobre todo invisible llamado Tranvía. A los despreocupados y distraídos cuencanos no nos sorprende que por las principales y desoladas calles céntricas crucen dos paralelas de acero y una feraz siembra de semáforos vehiculares y peatonales que a lo largo de 20 kilómetros regulan la circulación de ¡absolutamente nadie! ¿Será que en los próximos 40 días va a tener una respuesta certera?
De la organización del cabildo mejor ni hablar. Cabildo, donde se cabildea –cabildear: hacer gestiones para ganar voluntades o partidarios en un cuerpo colegiado o una corporación, según el Diccionario de la Lengua Española–, aún no está integrado, y recién ayer los medios locales deban cuenta de “vicealcaldías compartidas”, por el tema este de la paridad y equidad. ¿Será que en el cabildo hace falta cabildear con equidad y justicia? No suena complicado, ¿no?
En este tiempo de estreno político, señor don Pedro, hay que aprender de las lecciones que dejan aciertos y desfases. Uno de ellos es su posición en torno a la defensa del agua emprendida por el prefecto Yacu (Carlos) Pérez, quien convocó a una sesión extraordinaria de la cámara edilicia a la que invitó al alcalde, que envió un reemplazo. Ese reemplazo votó en contra de convocar a una consulta popular para que los azuayos definan si querían explotación minera en esta provincia. Entonces las redes sociales se llenaron de sus discursos de campaña en los que se declara antiminero consumado. Hay que ser consecuentes, señor Palacios.
¿En el tema de seguridad? Pues lo de siempre: marcha, convocatoria, discursos, mientras afuera se cometían delitos callejeros.
Señor alcalde, al parecer es hora de dejar videos y transmisiones en vivo para, en serio, tomar decisiones fuertes y contundentes en conjunto con la cámara edilicia.
Les quedan 40 días. (O)









