Publicidad

Esa dulce criatura

Medio mundo está conmovido con las imágenes de la adolescente sueca Greta Thunberg llorando ante el Parlamento Europeo. Su apariencia infantil la hace ver más niña de lo que es, tiene 16 años. Habló en importantes escenarios, como la Conferencia del Cambio Climático de las Naciones Unidas y el Foro de Davos, intervino en el programa TEDx y artículos sobre ella han aparecido en medios de todas partes. Fue recibida por personalidades como la presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, y por el papa Panchito, el cual, militante como es del buenismo internacional, la animó a seguir con su labor. Como era forzoso, ha sido candidatizada al Premio Nobel de Paz que, con poco acierto siempre, adjudica el parlamento noruego. ¿Quién puede resistirse a tanta dulzura?

Pero los cuentos de hadas son eso, cuentos. Greta es hija de un actor y una cantante de ópera, nieta de otro famoso actor y autor de teatro. Esta herencia hace pensar que tras las oportunas lágrimas o la altiva severidad para reprender a los poderosos del mundo, hay más dotes histriónicas que una ingenua convicción. Ella comenzó a faltar los viernes a clases para manifestarse frente al parlamento sueco. Exigía la urgente aprobación de normas que contribuyesen a frenar el calentamiento global. Quien comienza a promocionar a esa “adolescente solitaria” es una empresa que busca posicionarse como una gran red social alternativa y se llama We Don’t Have Time AB, parte de un creciente conglomerado informático. Pocas semanas después muchos escolares suecos se unieron a la huelga de los viernes de Greta y este año se ha convertido en una moda en países ricos.

We Don’t Have Time AB fue fundada por el emprendedor sueco Ingmar Rentzhog, experto en relaciones públicas, conocido por sus excelentes vínculos con Al Gore y otras estrellas de la industria anticalentamiento. El periódico sueco Svenska Dagbladet acusó a Rentzhog de utilizar a la joven para levantar fondos. El empresario admitió que efectivamente no informó a la familia de Greta del uso de su imagen en prospectos para buscar financiamiento, pero se justificó diciendo que su compañía persigue una “buena causa”. Sin embargo, la chica hasta hace pocas semanas formó parte del directorio de la empresa. Por otra parte, Greta padece levemente del síndrome de Asperger. Justamente en los días en que comenzó sus huelgas ante el parlamento, su famosa madre publicó un libro sobre cómo vivir con una hija con ese problema. Sin embargo, el texto casi no habla de Greta, sino de su hermana que padece una forma más grave del mismo mal. Según el periodista Andreas Henriksson, todo habría empezado como una campaña de mercadeo para la obra de la señora. Los menores son excluidos de la actividad política, no por discriminación, sino para protegerlos. El tema del calentamiento global debería ser netamente científico, pero se ha vuelto esencialmente político y, en la sombra, en un negocio. Todas estas facetas exigen que no se involucre a menores en esta peligrosa materia, por muy enternecedor que nos resulte ver adolescentes llorando porque se acaba el mundo. (O)

Comparte este artículo

¿Encontraste un error en esta noticia?