La llegada masiva de migrantes ha provocado que organizaciones políticas se promuevan en la Unión Europea (UE) con el discurso de que los refugiados pobres crean deterioro social y de convivencia.

El ministro del Interior italiano, rechaza que en ese país desembarquen naves que rescataron a inmigrantes en el Mediterráneo y exige la creación de una agencia europea que supervise la distribución de esos migrantes en otros Estados miembros de la UE, pues considera que Italia soporta con desventaja este fenómeno social. El domingo, Italia permitió el desembarco de unas 450 personas en Sicilia, luego de que otros países acogieran a muchas de ellas.. La ONU reconoció que este acuerdo representa un “ejemplo positivo” e instó a sus líderes a cumplir sus promesas de una mejor cooperación para encontrar soluciones a la crisis humanitaria de los migrantes. (O)