Sepultaron a los ecuatorianos (colaboradores del diario El Comercio) que fueron secuestrados y muertos en la frontera del Ecuador con Colombia, por un grupo guerrillero. Ha llamado la atención que de no haber existido este hallazgo, hubiese sido nula la información nueva proporcionada por los medios, respecto a este caso.

El descubrimiento de los cuerpos no fue hecho por autoridades de nuestro país. ¿Acaso ellas no los estaban buscando? Nosotros nos deslumbramos o indignamos por las noticias del momento, por citar un ejemplo, la información del libro titulado Tatay Correa, de la política Lourdes Tibán, que enumera más de 700 casos de persecución y criminalización durante los años 2007-2017; muchos de estos siguen sin resolverse porque algunos afectados han fallecido o porque otras víctimas y sus familias ya no hablaron porque no confían en la justicia. Además, muchos robos, asesinatos, violaciones y crímenes perpetrados por la delincuencia solo ocuparon pequeños espacios en periódicos y televisión, y al día siguiente otra noticia sorpresiva como el fútbol ocupa interés. Este problema de “amnesia” que tenemos como sociedad, es aprovechado por autoridades y quienes aspiran a serlo prometiendo cualquier cosa que se les ocurra mientras están subidos en tarimas frente a cámaras o a quienes se les acercan; ya que saben que en ese momento lo importante es convencer, cueste lo cueste, y luego, si cumplen lo prometido, bien; si no, también. No olvidemos que existe una pareja de compatriotas, aún secuestrada por los mismos perpetradores del crimen del equipo de colaboradores de El Comercio. Como sociedad debemos de estar atentos de las noticias pasadas, no olvidarlas, recordemos que por detrás hay familias que desean justicia.(O)

Francisco Andrés Ramírez Parrales, arrocero, Samborondón