50 años de graduados

4 de Diciembre, 2017
4 Dic 2017
4 de Diciembre, 2017 - 00h00
4 Dic 2017

Eso celebran Benjamin Braddock y sus compañeros de college, pues este mes se cumple medio siglo del estreno de la película El graduado. La evocación es un licor traicionero. En el Ecuador se habrá pasado la cinta en 1968. No la vi entonces, sino en una reposición lustros más tarde, pues se exhibió “solo para mayores de 18 años”. El graduado con irreverencia moderada, y dosis de humor y dolor, entreabría las puertas a cambios en la manera de entender el mundo y reflejarlo en el cine. Películas como esta y sus contemporáneas, Easy Rider y El vaquero de la medianoche, introducirán en el cine americano visiones más profundas y cuestionadoras. Los baby boomers comenzaban a llegar a la adultez, descubriendo que los valores en que se basaba su sociedad no hacían valiosa a la vida. El llamar “plásticos” a los que viven según los estereotipados estándares convencionales proviene de una escena de este filme.

Braddock, recién graduado, regresa a su casa en California, al acomodado ambiente en el que viven sus padres. Allí se encuentra con el señor Robinson y su mujer, la cual lo seducirá en varios intentos. Luego, Benjamin se enamorará de la hija de ellos y escaparán en un disparatado final. Dustin Hoffman protagoniza al graduado y Anne Bancroft a la audaz dama. El actor judío se convirtió a partir de allí en la superestrella que sigue siendo hoy, a pesar de tener casi diez años más de lo que se supone tenía el personaje que representó con solvencia. En tanto que la Bancroft tenía solo 35 años, pero estuvo enorme interpretando a alguien que podía tener diez más. Ella es el personaje más interesante de la historia, su joven amante está muy a merced de las circunstancias y el final feliz con la muchachita boba es una derrota. Aquellos que no se ponen melancólicos oyendo la canción Mr. Robinson no han tenido vidas completas, porque parte muy importante de esta obra fue la música, hablo de las canciones de Simon & Garfunkel. Estremece la escena en que se oye Los sonidos del silencio, inquietante y tan famosa.

En estos tiempos que corren, en muchos países y en el mundo del cine americano especialmente, se destapan centenares de casos de abuso o acoso sexual. El propio Dustin Hoffman ha sido señalado. Si bien el guion de El graduado establece claramente la adultez de los protagonistas, retrata un comportamiento a todas luces “inapropiado” sin cuestionarlo. Películas como esta acompañaron y alimentaron la ruptura definitiva de los moldes conservadores en la moral sexual de Occidente. Era aire fresco que entraba. Los abusadores sexuales medran en la oscuridad de los ambientes pacatos, amparados en la complicidad de la hipocresía y la falsa imagen de lo correcto. Solo una sociedad basada en el consentimiento y en el respeto de las opciones puede revelar los desmanes y condenarlos. Es de esperar que la legítima tendencia actual a no tolerar las tropelías no devenga en un nuevo conservadorismo que haría tabla rasa de lo logrado en estos cincuenta años. (O)

50 años de graduados
Eso celebran Benjamin Braddock y sus compañeros de college, pues este mes se cumple medio siglo del estreno de la película El graduado.
2017-12-04T00:00:19-05:00
El Universo

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