El presidente Moreno, como director de Alianza PAIS, convocó a una reunión de la Dirección Nacional que, entre otros puntos, debía aprobar la fecha y el lugar para la Séptima Convención Nacional del movimiento.

En octubre, algunos miembros de la Dirección Nacional intentaron destituir a Moreno y nombrar en su reemplazo al exministro Ricardo Patiño. El Consejo Nacional Electoral desconoció esa decisión porque no había sido tomada en la convención nacional. Sin embargo, han convocado a la séptima convención en la que, según el expresidente Correa, quien anuncia que estará presente, se expulsará a Lenín Moreno del movimiento porque, según ha dicho, “vamos a expulsar a la gente que ha traicionado el programa de gobierno de Alianza PAIS”.

Lo cierto es que lo que es un problema interno de un movimiento político –y una disputa por un liderazgo que algunos consideraban eterno– retrasa acciones importantes para que el país recupere la institucionalidad y el ejercicio democrático y mantenga viva la lucha contra la impunidad.

Mientras resuelven su problema, los ecuatorianos esperamos de quienes fueron elegidos por el pueblo, que sean capaces de mantener su lealtad con el país y sus ciudadanos, por encima de lealtades particulares a un grupo, a una persona o a un movimiento o partido. (O)