Eduardo Chivo Zuleta es una de las figuras más señeras de nuestro deporte, aunque su natural sencillez no lo demuestre. Escribió varias de las páginas grandes del tenis nacional junto a Miguel Olvera, compitiendo fuera de nuestro país, viajando gracias a colectas públicas, una de ellas patrocinada por Manuel Chicken Palacios y su programa Cocktail Deportivo, y a la ayuda de algunos mecenas como Emilio Estrada Ycaza, Gustavo Mateus Ayluardo y Benjamín Rosales Aspiazu.
Zuleta y Olvera fueron a buscar experiencia en el extranjero algo tarde. El deporte en esos tiempos no tenía recursos propios como hoy cuando recibe millonarios ingresos gracias a que las federaciones nacionales y las provinciales han resignado mansamente su autonomía en beneficio del Ministerio del Deporte que es el que manda. Zuleta fue a Estados Unidos a los 22 años en 1959 y Olvera lo hizo un año después. Luego de cada torneo debían llamar a los dirigentes nacionales para que les enviaran recursos para subsistir, comprar pasajes en ómnibus y adquirir raquetas, zapatos, medias y otros implementos.
Pese a todos estos impedimentos su aventura internacional en Estados Unidos en 1960 fue muy exitosa. Desde aquel año y durante una década el tenis mundial estaba dominado por los australianos. La figura número uno en ese tiempo era Roy Emerson, ganador en su carrera de 12 títulos individuales de Grand Slam y 16 de dobles, siete de ellos en pareja con su compatriota Neale Fraser. Nadie discutía su calidad de primera raqueta mundial.
A principios de 1960 los mejores tenistas del planeta se reunían en Miami y sus alrededores para participar en los grandes torneos de entonces. Junto con ellos, jóvenes que intentaban hacerse un lugar en el tenis mundial, entre ellos el guayaquileño Eduardo Zuleta Candelario, surgido en las canchas del Guayaquil Tenis Club. El 4 de enero le tocó participar en el Tampa Tenis Dixie y debutó venciendo al estadounidense Norman Didier. El 5 ganó a N. Gronckle y al día siguiente provocó sorpresa al derrotar a Don Kierbow, quinto preclasificado en el evento. El asombro fue mayúsculo cuando el ecuatoriano derrotó al cuarto preclasificado, el famoso jugador australiano Don Candy, por 7-5, 7-9 y 6-3. Al fin cayó en semifinales ante una leyenda que había rivalizado ya con Pancho Segura: Gardnar Mulloy.
Unas semanas después Zuleta apareció como tercer sembrado para el torneo de Winter Park en Miami. Empezó ganando al norteamericano Jack Borling por 6-1 y 6-0. El 14 de enero venció a John Hamill, de Sudáfrica, por 6-3 y 6-0 ganando el derecho de jugar semifinales, en las que cayó ante el inglés Michael Davies, quien disputó la final con Don Candy. No había duda que el porteño se había ganado un lugar de respeto pese a su juventud y a las limitaciones económicas por falta de apoyo gubernamental.
Gracias a las colectas y a generosas contribuciones el 15 de febrero de 1960 viajó Miguel Olvera, de 21 años, a unirse a Zuleta e iniciar una campaña en los dobles, una especialidad que era dominada por Roy Emerson y Neale Fraser, y por Rod Laver y Fred Stolle, todos ellos australianos. La élite del tenis y las jóvenes promesas se mezclaban ansiosas de victoria para la siguiente cita: el Torneo del Buen Vecino, en Miami Beach. Participaban 32 jugadores divididos en cuatro grupos que eran encabezados por igual número de astros: los australianos Roy Emerson y Neale Fraser, el danés Ulf Schmidt y el inglés Michael Davies. A su lado otras estrellas como Don Candy y Frank Froeling y los noveles ecuatorianos Zuleta y Olvera, más el brasileño Edison Mandarino, quien sería luego rival de los nuestros en la recordada Copa Mitre del año 1962.
Zuleta debutó en individuales ganando en dos sets al estadounidense Peter Green. El 24 de febrero estalló una bomba en el tenis universal. El casi desconocido y principiante Eduardo Zuleta Candelario, de Ecuador, eliminó del torneo al primer tenista del mundo, Roy Emerson, por 6-8, 6-3 y 6-3. El campeón australiano tuvo dificultades en el primer set para superar el juego de “El implacable devolvedor” como llamó el diario Miami Herald a Zuleta. Parado en el fondo de la cancha el guayaquileño siempre tenía una respuesta para los poderosos envíos del astro australiano. Las largas jugadas y una creciente exasperación fueron minando el carácter triunfador de Emerson, quien cayó finalmente ante asombro del público que aplaudió de pie y de modo estruendoso al triunfador.
Al día siguiente Zuleta se dio el lujo de eliminar a otro grande ubicado entre los diez mejores jugadores del mundo, el sueco Jan Eric Lundquist que tampoco pudo resistir las devoluciones del Chivo y cayó por 7-5, 3-6 y 6-1. El 26 de febrero Diario EL UNIVERSO publicó una nota de la agencia United Press International que decía: “El extraordinario jugador ecuatoriano Eduardo Zuleta, quien lograra eliminar ayer a una de las mejores raquetas del mundo, Roy Emerson, de Australia, se anotó hoy una concluyente victoria, esta vez venciendo a uno de los más experimentados jugadores de Suecia, el espigado Jan Eric Lundquist, por 7-5, 3-6 y 6-1.
Notable es el triunfo del ecuatoriano Eduardo Zuleta que se coloca entre los grandes del campeonato”. Aunque logró situarse en semifinales, nuestro deportista cayó en esta parte ante el consagrado Frank Froehling.
La leyenda diría años más tarde que Eduardo llegó al escenario en compañía de Miguel Olvera a bordo de un bus de servicio público que costaba 30 centavos el pasaje, en el mismo instante en que arribaba el campeón Emerson en una lujosa limusina. Debió pedir ayuda para que bajaran su maletín y sus catorce raquetas que iba a estrenar. En su modesto maletín Zuleta solo tenía tres raquetas usadas.
En ese mismo torneo la pareja ecuatoriana de Zuleta y Olvera ganaron en el debut a los norteamericanos Cappel - Miuick. En la segunda eliminaron a los famosos Don Candy y Michael Davies. Después derrotaron en las semifinales, dando otra sorpresa, a Ulf Schmidt y Eric Lundquist por 6-2 y 6-4. En la final debían medir a los mejores del mundo en dobles: los australianos Roy Emerson y Neal Fraser, campeones en Wimbledon y en el US National Championship de Estados Unidos en 1959. En 1960 habían ganado el Abierto de Francia y otra vez el de Estados Unidos, todos parte del Grand Slam.
Perdieron esa final y empezaron a prepararse para el torneo de San Peterburgo del cual hablaremos en otra columna.
A ambos, según carta de Olvera publicada en EL UNIVERSO, apenas les quedaban 7 dólares en el bolsillo. (O)
El campeón Emerson debió pedir ayuda para que bajaran su maletín y sus catorce raquetas que iba a estrenar. En su modesto maletín Zuleta solo tenía tres raquetas usadas.












