Trece personas privadas de la libertad llegaron la tarde de este jueves hasta el Centro de Rehabilitación Social de Loja. Los reos fueron trasladados desde la cárcel de Turi, en Cuenca, después de haber tramitado con sus abogados habeas corpus por aducir que corrían peligro en ese centro carcelario luego de los amotinamientos y matanzas que se dieron en días pasados.

Semanas atrás, llegaron 25 detenidos en las mismas condiciones desde el mismo centro carcelario; sin embargo, solo se quedaron 18 y se regresó a 7 de ellos, por inconsistencias en la documentación presentada en el momento de ingresar en la cárcel de Loja.

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Esos siete rezagados más otros seis fueron trasladados desde Turi hasta Loja con toda la documentación completa.

Se conoció que todos los trasladados cumplen penas superiores a 16 años de condena, por lo que son considerados de peligrosidad y, por lo tanto, deberían estar en un centro de privación de libertad de alta seguridad.

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Según fuentes extraoficiales, ocho de estos trasladados son de origen lojano, quienes fueron llevados en su momento a Turi por su condena superior a 16 años y ahora están de regreso. Los habeas corpus habrían sido redactados solicitando el traslado por amenazas de muerte dentro del centro carcelario azuayo.

En las próximas horas, la Defensoría del Pueblo presentaría el recurso de acción de protección indicando que los detenidos que han estado en Loja correrían peligro con estos trasladados y pediría que los reos que han llegado en estos días sean nuevamente trasladados a cárceles de alta seguridad.

El centro de privación de la libertad de Loja es considerado de mínima seguridad, con capacidad para albergar a 400 personas. De momento existirían ya 825, es decir, hay mucho hacinamiento.

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