El brigadier general Geovanny Espinel, comandante de Operaciones Aéreas y Defensa de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), dijo que al anochecer del jueves 18 detectaron una aeronave en situación de tráfico no identificado ingresando al espacio nacional, por lo que activaron el protocolo de reacción.

En rueda de prensa efectuada en Guayaquil, al mediodía de este viernes, el comandante Espinel indicó que dispusieron el despegue de un avión Supertucano para proceder con la interceptación de la unidad.

Representantes de la Fuerza Aérea ofrecieron detalles del operativo en la base aérea Simón Bolívar, en el norte de Guayaquil. Foto: Carlos Barros

Comentó que luego de perder la ubicación de la avioneta en el radar, la detectaron en tierra, en una posible pista clandestina en el sur de la localidad de Maldonado.

La FAE presentó videos en los que se aprecia que sujetos cargan bultos a la aeronave.

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El uniformado aseguró que en un intento de despegue y cuando los individuos se vieron descubiertos, la unidad se accidentó, y que luego estos la quemaron para posiblemente deshacerse de evidencias de alguna situación ilícita.

El comandante Espinel sostuvo que entregaron las coordenadas de ubicación a la Policía Nacional, pero evitó revelar si hubo detenidos, qué tipo de carga pudo haber llevado la aeronave, entre otros datos.

La Fiscalía detalló que sí se encontraron sustancias sujetas a fiscalización en los alrededores de la aeronave incinerada.

La pista clandestina fue trazada en una palmicultora del recinto Yalaré, cantón San Lorenzo, provincia de Esmeraldas. Así lo especificó la Policía Nacional que la mañana de este viernes, luego de un barrido de su personal, detectó un saco de yute con 20 ladrillos de una sustancia que presumiblemente sería clorhidrato de cocaína y cada uno con “un logotipo de una calavera negra”.

“Aproximadamente a 600 metros se encontraron cuatro pomas de 18 galones de color azul en su interior con combustible”, indicó la fuerza pública, que agregó que entre las evidencia también constaron unos clavos de varias puntas conocidos como miguelitos, utilizados para picar las llantas de carros durante persecuciones.

Por el cotejamiento de las características de la avioneta, la FAE consideró que podría tratarse de una Cessna 310.

El comandante Espinel dijo que esta había mantenido unas seis horas de vuelo, que probablemente llevaba tanques extras de combustible para una mayor autonomía operativa. Comentó que estas modificaciones son propias de organizaciones delictivas, que estas incluso transitan con matrículas falsificadas.

Hace pocas semanas, en Galápagos, las autoridades detectaron una avioneta abandonada, supuestamente utilizada también para actividades ilícitas