Un hombre habría recibido una llamada en la que una persona, que se identificó como representante de una reconocida cadena de supermercados, le ofrecía un presunto puesto de trabajo.
El hombre había postulado para un cargo en el área de bodega de esa empresa y al recibir la llamada, ambos se ilusionaron, pues, según contó su conviviente, necesitaban el empleo por motivos económicos.
Ella añadió que, en medio de la desesperación por obtener el puesto, no lograron identificar que estaban siendo víctimas de un presunto caso de estafa. Contó que la persona que los contactó les solicitó varias transferencias bancarias, con el argumento de que eran necesarias para trámites legales, los cuales, según el presunto estafador, eran un requisito para ingresar.
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“Primero nos dijeron que depositáramos 24 dólares e hicimos lo posible para conseguir ese dinero y pagarlo. Luego nos dijeron que teníamos que dar otros 24 dólares y nos decían que si no pagábamos, no podría obtener el trabajo. Además, nos aseguraban que al final nos iban a devolver todo el dinero y confiamos”, explicó la mujer.
A medida que las exigencias de dinero continuaban, la situación comenzó a resultarles sospechosa, por lo que decidieron grabar la llamada, para tener evidencias en caso de que la situación se agravara y tuvieran que acudir a la vía legal.
La ciudadana también indicó que empezaron a sentirse intimidados, ya que el presunto estafador les advertía que si no realizaban las transferencias solicitadas, podrían enfrentar problemas legales e ir a prisión.
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Según su relato, su esposo se negó a seguir pagando; sin embargo, para ese momento ya habían transferido $ 300, un dinero que significaba mucho para ellos. El día en que presentaron la denuncia continuaban recibiendo llamadas del supuesto trabajador de la cadena.
Pero decidieron no responder al confirmar que se trataba de una estafa. La pareja tiene dos hijos pequeños, de 3 y 4 años. Para la ciudadana, lo ocurrido ha sido lamentable.
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“Es nuestra primera experiencia así. Nos duele porque necesitábamos ese dinero y el trabajo para sacar adelante a nuestros hijos”, expresó la afectada.
Finalmente, lamentó que existan personas que se aprovechan de las necesidades ajenas. “Son estafadores que quieren hacer daño, sabiendo que uno tiene necesidades, nos quitan lo poco que uno tiene”, concluyó mientras esperaba a su esposo. (I)
























