El ministro del Interior, John Reimberg, aseguró que el nuevo toque de queda anunciado por el presidente Daniel Noboa responde a una planificación definida desde marzo y tiene como propósito central “atacar a los grupos criminales, atacar su economía principalmente”.

La restricción de movilidad se aplicará entre las 23:00 y las 05:00 del 3 al 18 de mayo en Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, así como los cantones La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar).

Durante una entrevista para Teleamazonas, Reimberg explicó que cuando se dispuso el primer toque de queda (vigente del 15 al 30 de marzo en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo) ya se había trazado la ruta para esta segunda etapa.

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“Cuando lanzamos el primer toque de queda, ya teníamos trazada la ruta para el segundo. No lo queríamos anunciar, pero tampoco lo negamos”, afirmó.

Estrategia contra el crimen organizado

El ministro indicó que el Bloque de Seguridad ha venido trabajando en identificar objetivos vinculados a economías criminales y a integrantes de estructuras delictivas.

“Nuestros objetivos son claros y están trazados. Si son delincuentes, hoy sabemos dónde están; si se mueven, sabemos dónde están”, sostuvo.

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Reimberg insistió en que la medida no busca únicamente mostrar una reducción temporal en las cifras.

“No es que quiero guardar a la gente para decir”, expresó.

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Según explicó, la meta es debilitar las fuentes de financiamiento ilegal, lo que a su vez impacta en delitos como extorsión, secuestro y delincuencia común.

Recordó que desde enero se registra una disminución de las muertes violentas. “En enero y febrero comenzaron a disminuir. Marzo lo iniciamos también con menos del 30 % en muertes violentas y eso se mantuvo durante el toque de queda”, señaló.

Sin embargo, aclaró que el eje de la estrategia es golpear las estructuras delictivas y no centrarse únicamente en los indicadores.

Ampliación del toque de queda a nuevas provincias

Sobre la ampliación a nuevas provincias, como Pichincha y Manabí, subrayó que la decisión busca anticiparse a posibles repuntes.

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“No voy a esperar a que Pichincha tenga un repunte o que su economía criminal crezca para recién tomar medidas; desde ahora queremos cortar todas las fuentes de la economía criminal”, manifestó.

Impacto económico y servicios esenciales

En relación con las críticas por el impacto económico, especialmente en sectores turísticos y comerciales, expuso que se revisarán las propuestas que han sido enviadas.

“Voy a revisar todas las propuestas. Es lo correcto, es lo responsable”, dijo, aunque advirtió que no se permitirá libre circulación generalizada durante la restricción.

“Si permito el comercio, tengo que dejar que la gente circule libremente; y para eso no voy a poner un toque de queda”, puntualizó.

Añadió que se analizarán temas puntuales como la recolección de basura y otros servicios básicos.

“Estamos articulando, sobre todo en la ciudad de Guayaquil, que fue donde tuvimos el principal problema”, apuntó y precisó que se coordinará para que esos servicios operen sin interferir con los operativos de seguridad.

Viajes y preparación ciudadana

Respecto a quienes ya tienen pasajes programados en horarios nocturnos, explicó que se mantendrá el mismo mecanismo aplicado en marzo.

“Se permitió que los familiares vayan y retornen con el pasaje del viajero. No tuvimos inconvenientes en ese aspecto. Va a ser de la misma forma”, sentenció.

Frente a cuestionamientos por anunciar la medida con anticipación, respondió que es necesario permitir que la ciudadanía se prepare. “Lo estamos haciendo de una forma correcta para que la gente se pueda preparar. Nuestros objetivos son claves y están definidos”, declaró. (I)