PORTOVIEJO

Tres personas, entre ellas un militar en servicio activo, fueron detenidas la madrugada de este jueves en tres allanamientos ejecutados en Manta, Montecristi y Jaramijó, en la provincia de Manabí. Ellos son investigados por presuntamente colaborar con una organización delictiva que utilizaba bienes de uso militar y policial para el cometimiento de actividades delictivas, confirmó Pablo Ramírez, comandante de la zona 4 de Policía.

Los detenidos esta madrugada fueron identificados como Michael J. A. B., de 40 años (servidor militar), Cristina V. V. A., de 22 años y Holger S. V. A., de 25, todos ecuatorianos y sin antecedentes judiciales.

Esta investigación surgió tras el robo de dos fusiles de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) a militares que custodiaban las antenas repetidoras de medios de comunicación instaladas en el cantón Jipijapa. Aquel suceso ocurrió el pasado 10 de julio.

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Una de esas armas sustraídas fue localizada en un operativo policial desarrollado en Manta el pasado 28 de julio, cuando cinco venezolanos, pertenecientes a una banda denominada Nueva Escuela, atacaron a los policías que se encontraban en el sector El Porvenir, en la zona este de la ciudad manabita, para evadir el control. Luego de ello, en medio del intercambio de balas, una niña de diez meses de edad sufrió heridas en su humanidad, ya que una bala impactó en el parabrisas del auto en el que viajaba con su madre. El proyectil afectó esa área delantera del auto y restos de vidrios se alojaron en el cuerpo de la infante, pero sin causarle mayores daños.

En ese operativo, del 28 de julio pasado, los cinco ciudadanos fueron detenidos y se recuperaron tres fusiles, uno de ellos que pertenece a la FAE. Por ahora se investiga el paradero de la segunda arma de gran alcance robada el 10 del mismo mes.

Ramírez explicó la forma como presuntamente el cabo segundo de la FAE participó para que se sustrajeran los dos fusiles el pasado 10 de julio.

“Tenemos algunos indicios que nos permiten determinar que otorgó información bastante importante acerca de los horarios y cierta debilidad que tenían en ese momento los militares que se encontraban en custodia de las antenas repetidoras de radiocomunicación, sin embargo, las investigaciones están realizándose en algunos ámbitos que nos permitan tener mayor claridad y un direccionamiento investigativo para poder establecer el vínculo de responsabilidad que tuviesen todos los presuntos responsables”, señaló Ramírez.

En el operativo denominado Impacto 639 participaron agentes de la Unidad Nacional de Investigación Antidelincuencial (Uniad). Se decomisaron una motocicleta, teléfonos móviles y varios indicios que no pudieron ser justificados por los tres aprehendidos.

Ramírez indicó que de las 592 armas decomisadas en el presente año, 23 son fusiles. En Manta, de las 34 muertes violentas que en el presente año se han registrado en este distrito policial, en al menos diez crímenes se utilizó fusil.

Por su parte, la FAE señaló que el servidor militar fue puesto a órdenes de las autoridades y se continuará con las investigaciones a fin de determinar “otros participantes y encubridores en estos hechos delictivos”.

Además, en un comunicado, la institución recalcó que brinda las facilidades a las autoridades para las debidas investigaciones y el debido proceso en el sistema judicial. “El señor comandante general de la FAE lamenta este hecho que compromete la imagen institucional por el comportamiento inmoral de uno de sus miembros, reiterando su firme decisión de aplicación rigurosa y estricta de las normas internas de disciplina militar para separar al personal que incurra en este tipo de conductas inapropiadas”, se indicó en la misiva. (I)