Los familiares de Sol Espinoza Parrales, la mujer que murió la tarde del jueves en el cerro Las Cabras, en Durán, esperaban la llegada de su cuerpo para velarla la mañana de este viernes.

Los deudos explicaron que la mujer, quien era madre de dos niños, de 8 y 9 años, caminaba por la zona con otros dos familiares y que pasaban por un velorio cuando fueron acribillados.

Espinoza recibió un disparo en el rostro y los dos hombres que la acompañaban, uno en el glúteo y otro en la mano. Ambos se recuperan en una casa de salud de Guayaquil, mientras que el cuerpo de la víctima, de 30 años, fue llevado directamente a la morgue.

La familia de los heridos considera que se trató de un error, pues los sicarios, que iban en un automóvil, dispararon contra una vivienda donde estaba un fallecido, a cinco casas de donde viven los afectados.

Los sicarios incluso abandonaron una granada a pocos metros del velorio. El artefacto explosivo fue levantado por agentes del GIR y poco después se realizó una detonación controlada.

Este viernes la vivienda donde se realizaba el velorio había sido abandonada. (I)