Horas después de que un par de cadáveres aparecieron colgados de un puente peatonal en el ingreso a Durán desde el viaducto que lo conecta con Samborondón y Guayaquil, un helicóptero de la Policía sobrevolaba el sector San Enrique, donde desconocidos fueron a tirar el cadáver de un hombre que no tenía identificación.

De los dos hombres colgados la madrugada del lunes 14 de febrero, se conoce que uno fue reportado como desaparecido por sus familiares. La última vez que supieron de él fue el viernes 11: estaba en Urdesa, norte de Guayaquil.

No es el primer desaparecido en Guayaquil que aparece muerto en Durán. El lunes 22 de noviembre de 2021, una cabeza fue encontrada dentro de un saco de yute que estaba en un basurero a pocas cuadras de la sede municipal, en la ciudadela Abel Gilbert. El resto del cuerpo fue hallado unos dos kilómetros más adelante, en la Primavera 2.

El fallecido vestía ropa de “peloteo” y había desaparecido el fin de semana del Guasmo, sur del Puerto Principal. Desde entonces se cuentan cinco decapitados en Durán.

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¿Hay un mensaje implícito en la exposición de cadáveres guindados de un puente? Un experto en seguridad y exjefe de Inteligencia del Ejército, Mario Pazmiño, dice que sí: “Estos grupos están dando un mensaje, para intimidar a bandas rivales, a la ciudadanía que pretenda delatarlos; están dando un golpe visual”.

Es que, para él, la violencia que se vive en Ecuador “ya no se trata de una confrontación de megabandas, sino que se pasó a un estamento más grande. Estamos hablando de la injerencia de carteles”.

Marcando territorio

Pazmiño evalúa también el lugar donde los criminales dejaron los cuerpos colgados: “Es la entrada a Durán, un punto muy importante que la Policía conoce respecto a la cadena de distribución de la droga que sale por el puerto de Guayaquil. Entonces, están diciendo: ‘Este es nuestro territorio, nos pertenece, y cualquiera que trate de ingresar aquí será ejecutado’”.

De momento, ninguna organización se ha atribuido el doble asesinato.

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Licenciado en Criminología y estudioso de la conducta humana, John Garaycoa dice que, haciendo 100 % pública su acción, la banda que ejecutó a estos hombres y los colgó pretende enviar “una señal de que no le tienen miedo a las consecuencias, ni a la rivalidad con otra banda ni a los aspectos legales de sus actos, sabiendo que muy probablemente todo quede en la impunidad”.

En un cargamento de banano se pretendían enviar siete toneladas de droga a Europa. La Policía relaciona muertes en Durán con este decomiso en el puerto de Guayaquil. Foto: El Universo

La Policía teme que este tipo de exposición morbosa de los cuerpos aumente la ola de violencia que vive la Zona 8, que componen Guayaquil, Durán y Samborondón.

Si la violencia escalará, es algo que solo se sabrá con el tiempo, sostiene Garaycoa, pero “está claro que de manera morbosa tratan de infundir pánico a los grupos rivales”.

Decomisan siete toneladas de droga en el puerto de Guayaquil; Policía indaga vínculos con los dos colgados en puente de Durán

¿Estamos como en México? Jorge Villacreses, experto en seguridad, cree que sí, y puntualiza: los custodios de la droga tienen armas superiores a las que utiliza la Policía.

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“Hace rato ya estamos a ese nivel, varios jefes de seguridad del puerto han sido acribillados, y no dudo que en el futuro también policías estuvieran en la lista”, expresa Villacreses.

Más que a las autoridades, este experto considera que el mensaje de guindar cuerpos es para los que traicionan a su cartel: “Ha habido capturas importantes de drogas y alguien no hizo bien su trabajo o sopló (delató), y esas son las consecuencias”.

De hecho, la Policía, que este fin de semana capturó siete toneladas de droga que estaban por salir del puerto de Guayaquil, ha dicho que tiene líneas conductuales para relacionar aquello con las muertes en Durán.

El cabildo rechaza la violencia y cualquier comparación con ciudades mexicanas donde se ha visto este tipo de actos, pues resalta que las muertes violentas no son exclusivas de este territorio, que forma parte de la Zona 8. La seguridad es un problema integral, dice el Municipio de Durán, que pide mayor intervención de la fuerza pública.

De hecho, las cifras oficiales no acompañan la teoría de que Durán sea la ciudad más peligrosa del país. En lo que va del 2022, en este cantón han ocurrido 24 de las 164 muertes violentas de la Zona 8, que componen también Guayaquil y Samborondón. (I)