Varias hojas con listones negros impresos amanecieron pegadas en las puertas de un asadero de pollos como señal de luto. Ese es el panorama que se evidencia en el exterior del establecimiento comercial situado en las calles Shushufindi y Limoncocha, del sector Paquisha, de la parroquia Pascuales, en el norte de Guayaquil.

Allí, la tarde del pasado sábado, cerca de las 15:15, un representante del negocio murió en medio de un aparente asalto, según las primeras indagaciones policiales.

Testigos indicaron que a esa hora tres personas arribaron en una tricimoto al negocio, uno se quedó al volante de esta y dos de ellos, una mujer y un hombre, se bajaron del automotor.

Finalmente, la mujer se quedó en la zona exterior y el individuo ingresó armado al negocio para amedrentar a un empleado con el fin aparente de sustraer dinero.

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Al notar aquello, según personal policial, el dueño del negocio, de 36 años, resultó herido de bala al intentar evitar el atraco. Luego los antisociales huyeron del sitio.

En Pascuales, bandas delictivas atacan con explosivos y balas a negocios cuyos dueños se niegan a pagar ‘vacunas’

Se conoció que el afectado fue llevado a una casa de salud privada, donde no se pudo estabilizar a la víctima, y se intentó derivarlo a otra casa de salud, pero aquello no fue posible y el hombre murió.

Dentro de las primeras indagaciones policiales se revisaron videos de cámaras de seguridad para rastrear a la tricimoto y dar con la identidad de los responsables de este suceso que mantiene consternados a los vecinos de este populoso sector.

Pascuales es uno de los sitios de Guayaquil que convive con problemas de extorsión a negocios y locales comerciales.

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Justamente, el 8 de julio se dieron dos atentados a negocios de la zona, entre esos este mismo asadero de pollo.

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En los exteriores de ese establecimiento, cerca de las 03:30, un hombre colocó explosivos para atentar contra este asadero de pollos. Aquello causó daños en las puertas enrollables del local, que mantenía en su interior a los propietarios del negocio.

Horas antes, una tienda de abastos fue baleada a pocos metros del asadero. Mientras tanto, en días pasados a ese acontecimiento, otro negocio resultó también afectado bajo la misma modalidad.

En esa zona, dueños de negocios han denunciado que resultan afectados por el pedido de “vacunas” por parte de bandas delictivas que buscan de esa manera financiar sus actividades ilícitas.

El 19 de julio anterior, en otro episodio de violencia, Fernando Marín Sánchez fue asesinado a tiros junto al asadero de pollos. (I)