La vicepresidenta Verónica Abad aseguró no tener en claro el objetivo del acuerdo que existe entre la Alianza Acción Democrática Nacional con el Partido Social Cristiano y la Revolución Ciudadana y advirtió al presidente Daniel Noboa sobre un posible derrocamiento y una agenda de impunidad, que estaría detrás de este pacto político que surgió para generar gobernabilidad, según las fuerzas políticas.

“Nosotros hicimos una propuesta distinta al pueblo ecuatoriano y hoy el correísmo vuelve a tener espacios en los que sí se podían hacer las cosas distintas... las mesas más importantes de la Asamblea las tienen y ya lo vivimos con el gobierno de Guillermo Lasso y terminaron prácticamente derrocándolo y en una muerta cruzada”, dijo en una entrevista con Teleamazonas, este 29 de noviembre, en la que afirmó también no estar decepcionada de Noboa y tener esperanza de que aún hará las cosas que dijo que no iba a hacer.

Abad reconoció ser una figura incómoda para el gobierno y calificó su función y la reestructuración que se dispuso se haga en la Vicepresidencia como un acto intimidante y aseguró ser víctima de violencia política por haber sido relegada de eventos oficiales.

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Expresó su preocupación por el hecho de que fueron utilizadas las imágenes de sus hijos en el video en el que Noboa apareció anunciando que se derogó la tabla de drogas. Contó que ya pidió respuesta al secretario de Comunicación, Roberto Izurieta, y no ha obtenido respuesta.

La vicepresidenta recalcó que la renuncia no es una opción ya que no puede defraudar a los más de cinco millones de ecuatorianos que le dieron sus votos en las elecciones de octubre pasado.

Sobre su viaje a Israel, del que aún no se conoce la fecha en que partiría, la vicepresidenta manifestó que considera que la envían a otro país a mediar por la paz cuando Ecuador se está desangrando en estos momentos.

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“Aquí estamos viviendo extrema violencia y narcotráfico, sin embargo, me envían a un país donde tengo que abogar por la paz cuando mi país está sangrando”, manifestó.

La vicepresidenta reiteró que aceptó la designación de Noboa para que no se la pueda destituir alegando un abandono de cargo.

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En cuanto a su relación con Noboa reiteró que existe una campaña sucia en su contra y contó que no ha vuelto a hablar con él desde una reunión que mantuvieron cuando se confirmó su paso a la segunda vuelta tras las elecciones de agosto.

Asimismo, subrayó que desde el equipo de comunicación del presidente enfrentó ataques con la viralización de contenidos y montajes que llegaban hasta Noboa para desprestigiarla.

Reveló que ya inició acciones legales en contra de los responsables de estos hechos, que dijo son parte del equipo interno de comunicación del mandatario, que era liderado por Iván Carmigniani y Katherine Gafter, y con quienes mantenía contacto directo su equipo y fueron quienes dieron instrucciones de que no mantenga contacto con los medios de comunicación.

Carmigniani era el principal estratega de campaña; y Gafter, la asesora de comunicación del ahora presidente.

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“A pesar de muchas incongruencias pudimos llevar una campaña muy forzada porque teníamos que pelear con dos monstruos, dos frentes muy grandes, pero se pudo superar eso por el trabajo que hice al caminar toda la Sierra y todo el Oriente fue lo que le dio la ganancia al binomio presidencial”, señaló. (I)