La jueza nacional Mercedes Caicedo se pronunció públicamente el pasado 14 de febrero luego de varios días de cuestionamientos y descalificaciones en su contra, en un momento clave de su carrera judicial: su nombre encabeza la terna enviada por la Corte Nacional de Justicia (CNJ) al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) para designar al reemplazo de la vocal suplente inhabilitada del Consejo de la Judicatura, Alexandra Villacís.

En un extenso mensaje publicado en la red social X, Caicedo aseguró que enfrenta los ataques “con serenidad, pero también con profunda convicción”, y defendió su trayectoria profesional, su desempeño como jueza y su compromiso con la justicia y el país. “Estoy aquí por una trayectoria construida con trabajo honesto, principios firmes y un profundo compromiso con la justicia y con el Ecuador”, escribió.

Publicidad

La magistrada subrayó que, en el ejercicio de sus funciones, ha debido adoptar decisiones complejas en contextos difíciles, incluso poniendo en riesgo su seguridad personal y la de su familia. En ese sentido, advirtió sobre el impacto de los discursos violentos en el debate público. “Un discurso violento jamás puede ser un discurso de preocupación sino de desestabilización y pone en riesgo a las personas”, afirmó.

Postulación en un momento clave para la Función Judicial

Caicedo, actual presidenta de la Sala Especializada Penal de la CNJ, encabeza la terna remitida por el presidente encargado del máximo órgano de justicia ordinaria, Marco Ruiz, para que el CPCCS designe al nuevo integrante del Consejo de la Judicatura, organismo que dirige la administración, vigilancia y disciplina de la Función Judicial.

Publicidad

No es la primera vez que su nombre figura en una terna para ese cargo. En diciembre de 2022 fue postulada junto con el entonces juez nacional Wilman Terán y el magistrado Luis Rivera. Terán llegó a presidir la Judicatura y actualmente cumple varias condenas por corrupción en el sector justicia.

En su exposición de planes de trabajo, en enero de 2023, Caicedo sostuvo que la Función Judicial atraviesa una crisis estructural y planteó la necesidad de una reforma profunda, con énfasis en equidad de género, tecnificación de procesos, declaratoria de emergencia judicial y la implementación del expediente digital.

Trayectoria académica y profesional

Oriunda de la provincia de Los Ríos y con 39 años, Caicedo es abogada por la Universidad de Guayaquil, especialista y magíster en Ciencias Penales y Criminológicas, y doctoranda en la Universidad de Buenos Aires. Ha sido jueza desde los 24 años, desempeñándose en juzgados y tribunales penales de Bolívar y Los Ríos, además de ejercer la docencia universitaria y colaborar con la Escuela Judicial.

Ingresó a la Corte Nacional en 2021 como conjueza y actualmente actúa como jueza encargada, tras la salida de varios magistrados que culminaron su periodo en 2024.

En el ámbito jurisdiccional, Caicedo ha tenido participación en procesos de alto perfil. En junio de 2025 fue ponente del tribunal que condenó al exvicepresidente Jorge Glas y a Carlos Bernal a trece años de prisión por el delito de peculado, dentro del caso Reconstrucción de Manabí.

También intervino en el caso Metástasis, en el que, como ponente, integró el tribunal que sentenció a veintiuna personas por delincuencia organizada, entre ellas Wilman Terán, condenado a nueve años y cuatro meses de cárcel.

Sin embargo, su nombre fue mencionado por Terán en el juicio del caso Independencia Judicial cuando este aseguró que varios jueces nacionales habían acudido a él para solicitar favores. Caicedo fue una de las magistradas aludidas, aunque no fue procesada en esa causa.

En su mensaje, la jueza insistió en que el debate público debe centrarse en ideas y no en ataques personales, y reafirmó su compromiso con el servicio público. “Los espacios públicos deben servir para construir, no para destruir; para debatir ideas, no para atacar personas”, señaló.

Finalmente, aseguró que continuará actuando con integridad y transparencia, convencida de que el respeto y la ética deben prevalecer en la institucionalidad democrática. “Frente a la adversidad, seguiré actuando como siempre lo he hecho”, concluyó.

(I)