El expresidente de la Junta Nacional de Acreedores de Filanbanco, Óscar Ayerve, cuestionó las declaraciones que dio el exmandatario Jamil Mahuad a EL UNIVERSO respecto al congelamiento bancario, que decretó en marzo de 1999, y por el cual fue sentenciado a ocho años de prisión por peculado.
Mahuad señaló que el congelamiento de fondos no afectó a los pobres, sino a las clases media y alta.
“El 70 % del Ecuador no tenía cuentas bancarias, decir que el congelamiento perjudicó a los más pobres es un mito, es una mentira populista para desinformar. Las personas que se afectaron fueron de la clase media para arriba”, indicó.
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Agregó que tomó esa decisión para que el país no cayera en hiperinflación ya que el país vivía una grave crisis económica generada, “no por el presidente”, si no por efectos del fenómeno de El Niño, que afectó a las exportaciones, y por la caída del precio del barril del crudo, que llegó a $ 7.
“Jamil Mahuad sostiene que el feriado bancario afectó únicamente a la clase media y alta, una afirmación que distorsiona deliberadamente la historia”, afirmó Ayerve en su cuenta de la red social X.
“El 8 de marzo de 1999 se congelaron los ahorros de más de 5 millones de ecuatorianos y el país perdió más de $ 8.000 millones. Meses antes, el 2 de diciembre de 1998, se creó la AGD (Agencia de Garantía de Depósitos), supuestamente para proteger los depósitos de personas naturales y jurídicas, pero terminó absorbiendo la quiebra más corrupta del sistema financiero”.
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“Al día siguiente, Filanbanco pasó al Estado por 1 sucre, pese a adeudar más de $ 700 millones al Banco Central; posteriormente fue fusionado de forma irregular con La Previsora y recibió más de $ 1.000 millones adicionales, provocando de manera premeditada el colapso del mayor banco del país en manos estatales, cuya quiebra afectó a más de 750 mil clientes”.
“Cuando Mahuad asumió la presidencia, el dólar se cotizaba a 4.850 sucres; durante la crisis llegó a 18.000 y, al momento de la dolarización, a 25.000″.
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“Para el 2000, 22 bancos quebraron, el costo de la crisis superó los $ 8.000 millones, el desempleo urbano subió del 8 % al 17 %, la pobreza del 36 % al 65 % y cerca de un millón de ecuatorianos se vieron forzados a migrar para sobrevivir”, relató.
“Como Presidente de la Junta Nacional de Acreedores de Filanbanco, viví este proceso de primera mano, tras 20 años de lucha, 729 mil personas recuperaron parte de su capital y cerca de 30 mil nunca volvieron a ver sus ahorros”.
“Minimizar el impacto social del feriado bancario es una estrategia para evadir responsabilidades; en el caso de Mahuad, constituye un acto de cinismo imperdonable. Debe ser extraditado y responder ante la justicia por un daño que provocó sufrimiento, migración y muerte en el país”, concluyó Ayerve.





