En menos de diez horas, el Gobierno cambió de posición y sucumbió a las amenazas del correísmo y los socialcristianos de romper el pacto legislativo si no apoyaba, con los 39 votos que controla en la Asamblea Nacional, la destitución y censura de Fausto Murillo como vocal del Consejo de la Judicatura.

Un día antes de la votación, el grupo del Gobierno, representado en la bancada Acción Democrática Nacional, y los independientes mantenían su tesis de evitar la destitución de Murillo, incluso motivaron una moción para separar la votación de los dos acusados en la interpelación, de esa forma se pretendía salvarlo de la censura y destitución y, en cambio, dar paso a la censura del exvocal Juan José Morillo.

Asamblea Nacional destituyó y censuró a Fausto Murillo como vocal del Consejo de la Judicatura y censuró a Juan José Morillo, exvocal de la Judicatura

La legisladora de la bancada oficialista Inés Alarcón, encargada de los cabildeos por el sector del Gobierno, hasta la noche del 28 de febrero sostuvo ante los legisladores y la prensa que había la directriz de no respaldar la moción planteada por el interpelante Carlos Vera Mora (PSC) para destituir a Murillo, porque no había las pruebas suficientes, pero que sí respaldarían la censura del exvocal Morillo.

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Ante la renuencia del Gobierno, el sector socialcristiano buscó la renuncia de la vocal Elcy Celi, suplente de Murillo, quien era el punto de conflicto con ADN y, con ello, desbaratar su discurso. La renuncia irrevocable de Celi circuló en la Asamblea Nacional a las 20:36 del 28 de febrero en medio del debate del juicio político; y eso inquietó a los oficialistas, independientes y a los propios correístas.

Ante este escenario, que abría nuevas posibilidades de cabildeo, la presidenta encargada de la sesión, Viviana Veloz (RC), suspendió la jornada. Esa misma noche, la bancada de Construye advirtió que, con la renuncia de Celi, el Gobierno se abría a nuevas negociaciones con el correísmo y socialcristianos, y por lo tanto, el pacto político se recuperaría.

La sesión se reinstaló a las 10:35 y fue rápida, se inició con la lectura de la renuncia irrevocable de Celi, dirigida al presidente de la Asamblea, Henry Kronfle. Solo se permitieron cinco intervenciones y se cerró el debate. La suerte de Fausto Murillo estaba echada, y la presidenta encargada de la sesión bajó a su curul para anticipar que había los votos para destituir al ahora exfuncionario de la Judicatura, que solo se tenía que reordenar la moción planteada por el interpelante, pero que “se va a la casa”, sentenció.

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En su intervención sostuvo que Murillo convirtió a la justicia en rehén en sus actos de corrupción y eso es una afrenta a la institucionalidad, a la justicia, a la democracia. Y por eso “el día de hoy, con los votos de esta Asamblea Nacional, vamos a liberar al Consejo de la Judicatura de la impunidad, de la corrupción, y vamos a recuperar dentro de la justicia la independencia judicial y la seguridad jurídica, y no solo basta establecer responsabilidades políticas, sino que también se deben establecer las responsabilidades penales, porque tiene que probar varias de sus aseveraciones”, advirtió.

Antes de ella intervino el coordinador de la bancada del PSC, Vicente Taiano, quien afirmó que está probado el incumplimiento de funciones de Fausto Murillo; por lo tanto, se debe censurar y destituir al funcionario, porque nunca debió ocupar la presidencia del Consejo de la Judicatura, porque era delegado de la Asamblea Nacional y no de la Corte Nacional de Justicia, que es quien debe presidir ese organismo administrativo.

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“No votar por esta causal sería ser cómplices de la impunidad”, sentenció Taiano, quien invitó a la sala a reflexionar que existen méritos para una destitución, más aún cuando el acusado se dedicó a calumniar en la presentación de sus alegatos.

También señaló en el pleno que con la renuncia de Elcy Celi, la Asamblea Nacional tiene la oportunidad de nombrar una terna sin vinculación política para ocupar la vocalía, y además dijo que se debe pensar en una reforma constitucional para reordenar la administración de la justicia, porque el Consejo de la Judicatura no ha servido para absolutamente nada.

Desde la bancada oficialista ADN, nadie tomó la palabra, guardó silencio y esperó que se llame a votar, y luego de los resultados abandonaron el recinto legislativo por las puertas laterales en medio del tumulto.

Tras la lectura del texto de la resolución, que sufrió algunos ajustes, se llamó a votación y se registraron 102 votos a favor de la censura y destitución de Fausto Murillo y la censura de Juan José Morillo; hubo 28 abstenciones, 2 en contra y se registraron 5 ausentes. Los votos a favor de la moción provinieron de las bancadas RC, PSC, ADN e independientes; en cambio, las abstenciones se registraron en las bancadas Construye y Pachakutik. Hubo dos votos en contra de los asambleístas Pedro Velasco (Avanza) y Adriana García (Gente Buena).

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Según la resolución, Fausto Murillo incumplió sus funciones en el ejercicio de su cargo y se ordenó que el expediente se remita a la Fiscalía General del Estado, a fin de que inicie la respectiva investigación penal en relación con las actuaciones de los funcionarios censurados y destituidos. Y también se debe notificar la documentación a la Contraloría General del Estado.

Los resultados de la votación fueron festejados por el correísmo y socialcristianos entre aplausos y abrazos, y en medio de la algarabía se clausuró la sesión.

Ante la prensa, el primero en intervenir fue el movimiento Construye para señalar que en el juicio político el país presenció la “reconciliación del pacto por la impunidad en el país, que este juicio solo era una excusa, que hoy el Gobierno con los correístas y socialcristianos llegaron un acuerdo para sellar la impunidad y dar viabilidad a la toma total de la justicia”, advirtió Jorge Peñafiel.

Su coidearia Ana Galarza habló de que parte del pacto es repartirse la Judicatura y politizar la justicia entre estas tres fuerzas políticas; y alertó de que la cabeza de la fiscal general del Estado, Diana Salazar, es parte de las condiciones que impone el exmandatario Rafael Correa al presidente de la República, Daniel Noboa.

Esta organización política, en la tarde, anunció la expulsión de las filas de Construye del asambleísta Francisco Díaz, alterno de la legisladora Alexandra Castillo, por votar a favor de la moción planteada por el PSC.

En grupo el sector correísta salió ante la prensa para aclarar que es el país el que recupera la justicia que según la legisladora Viviana Veloz estaba secuestrada por los vocales del Consejo de la Judicatura, que esta bancada en el 2022 ya intentó destituir a Fausto Murillo, pero que lo impidió el “toma y daca”, pero que hoy logran la destitución y con ello el pueblo recupera la libertad, la justicia y es un buen mensaje para el país.

Además, comentó que esperará que el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) solicite la terna para llenar el vacío que se provoca con la destitución de Fausto Murillo y la renuncia de su suplente, Elcy Celi. La terna será de consenso entre los 137 asambleístas, anotó.

Cuando casi quedó vacío el pleno, apareció la asambleísta de Gobierno Inés Alarcón para aclarar que nada tuvo que ver la renuncia de Elcy Celi para que su bloque cambie de posición a última hora, que lo único que influyó en su decisión fueron las pruebas, los elementos y las omisiones del vocal Murillo. Que sobre la renuncia recién se enteraron en la mañana del 29 de febrero.

Aclaró que ADN siempre mantuvo la tesis de que no tenía una postura definida, y lo que hizo la bancada ADN es verificar cada prueba, cada elemento de descargo. Y, en efecto, “no podemos permitir que la justicia se siga contaminando y lo que debemos buscar es que la justicia se oxigene”, dijo.

En cambio, el legislador Taiano comentó que la renuncia de la vocal Celi dio claridad al país y dejó a un lado las calumnias al intentar relacionarla con el Partido Social Cristiano; aunque dejó abierta la posibilidad de que la renuncia influyó en la decisión del sector del Gobierno. Lo importante es que se valoraron pruebas y se justificaron acusaciones, anotó. (I)